En la modalidad de caza de San Huberto se valora la técnica, la ética y el espíritu deportivo del cazador y su perro de muestra. Recibe su nombre del patrón de los cazadores. Las competiciones de San Huberto promueven y valoran el buen hacer en la caza, la deportividad y la educación venatoria.

El joven adiestrador y su padre.
Garay, el heredero de una dinastía de cazadores canarios
Su madre, Renata, y su abuelo, Luis, cazan el conejo a diente con podencos canarios, mientras que Luis, su padre, caza la perdiz moruna con perros de muestra. El niño va de caza desde que aprendió a caminar. El pequeño ha heredado la pasión por la perdiz y los perros de muestra de su padre.
El cazador de Lanzarote se inició en la caza del conejo con podenco canario cuando aún era un niño. A los 22 años adquirió su primer pointer inglés. Se lo regaló un compañero de Fuerteventura. En ese momento cambió la caza con podenco por la elegante muestra del pointer inglés.
Actualmente tiene cuatro canes de esta raza: Aitana, de 4 años; Negra, de 14; Winy, de 4; y Bichota, de 3. La madre de Garay se inició en la caza del conejo cuando conoció a Luis. Renata continúa en la modalidad y comparte las jornadas cinegéticas con su suegro.
El niño este año ha estado de vacaciones con su padre en Albacete. Ha viajado a la península para disfrutar de la caza de la perdiz roja.

Perdices en tierra volcánica
La perdiz moruna habita en todas las Islas Canarias, especialmente en Fuerteventura, La Palma, Tenerife y Lanzarote. En la península ibérica la podemos encontrar en el Peñón de Gibraltar.
En ambos lugares se trata de una especie introducida. Fue traída desde el norte de África para fines cinegéticos, principalmente a partir del siglo XV. Las modalidades de caza de ojeo y reclamo están prohibidas en Canarias para proteger la especie. En Lanzarote se permite la caza de la perdiz moruna con perro de muestra esta temporada, los domingos comprendidos entre el 28 de septiembre y el 26 de octubre.


