Los carnívoros generalistas, tradicionalmente considerados depredadores oportunistas capaces de alimentarse de casi cualquier recurso disponible, podrían no ser tan “generalistas” como se pensaba, al menos cuando sus poblaciones se estudian de forma individual. Esa es una de las principales conclusiones del Proyecto ESPINGEN (“Reinterpretación de los depredadores generalistas: cuantificación de la especialización individual e implicaciones ecológicas y de gestión”), una investigación que abre nuevas perspectivas sobre la ecología de carnívoros generalistas como el zorro (Vulpes vulpes) y el meloncillo (Herpestes ichneumon).
El proyecto ESPINGEN se planteó con el objetivo general de comprobar si las poblaciones de carnívoros generalistas incluyen individuos que se especializan en determinados recursos alimentarios, analizar qué factores ambientales influyen en este fenómeno y explorar qué implicaciones puede tener para la gestión y conservación de estas especies.
La investigación ha sido liderada por el Grupo de Investigación en Ecología y Gestión de Fauna Silvestre del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC – CSIC, UCLM, JCCM), bajo la dirección del investigador Pablo Ferreras, y contó con la participación de investigadores del Grupo Conservation Genetics and Wildlife Management (CONGEN, CIBIO, Portugal), del Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA, CSIC), de la Universidad de Extremadura, de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral y del CONICET argentino. Además durante el desarrollo del proyecto se establecieron colaboraciones con los Grupos de Investigación en Toxicología de Fauna Silvestre y en Sanidad y Biotecnología (SaBio) del IREC, y del Laboratorio de Isótopos Estables de la Estación Biológica de Doñana (EBD – CSIC). Estas alianzas han permitido ampliar el alcance del estudio e integrar enfoques multidisciplinares.

El Proyecto “Reinterpretación de los depredadores generalistas: cuantificación de la especialización individual e implicaciones ecológicas y de gestión (ESPINGEN)” (SBPLY/21/ 180501/000023) ha sido financiado a través de la Resolución de 01/09/2021, de la Consejería de Educación, Cultura y Deportes de la JCCM, por la que convocaron ayudas para la realización de proyectos de investigación científica y transferencia de tecnología, cofinanciadas por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).
Los científicos del Proyecto ESPINGEN aplicaron varias aproximaciones metodológicas complementarias centradas en dos especies de carnívoros generalistas representativas de la fauna ibérica: el zorro común y el meloncillo. El objetivo era determinar hasta qué punto los individuos dentro de una misma población pueden presentar dietas diferenciadas.
Uno de los pilares del estudio fue el análisis genético de excrementos recogidos en campo. En total se analizaron 720 muestras procedentes de dos espacios protegidos de referencia en España: el Parque Nacional de Cabañeros y el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel. De ellas, 609 fueron identificadas como pertenecientes a zorro. A partir de estas muestras se pudo identificar individualmente a los animales mediante marcadores moleculares y reconstruir su dieta mediante el análisis de restos de alimento. Estos datos permitieron aplicar modelos jerárquicos bayesianos para estimar la especialización trófica individual. Además, la localización de los excrementos permitió estimar la densidad de zorro mediante modelos de captura-recaptura espacial.
El proyecto también analizó el contexto ecológico que puede afectar a la especialización individual de estos depredadores. Para ello se estimó la abundancia relativa de otros mesocarnívoros potencialmente competidores y la disponibilidad de presas. Este enfoque permitió entender mejor cómo la competencia y la disponibilidad de recursos pueden influir en las decisiones alimentarias de cada individuo.
Otra línea de trabajo se centró en el análisis de tractos digestivos de animales procedentes de distintas poblaciones ibéricas. En total se examinaron 133 tractos digestivos de zorro y 18 de meloncillo, lo que permitió ampliar la perspectiva geográfica del estudio y comparar patrones entre regiones.
A estas técnicas se sumó una aproximación cada vez más utilizada en ecología trófica: el análisis de isótopos estables de carbono y nitrógeno en pequeños fragmentos de vibrisas (bigotes). El estudio de las muestras procedentes de 140 zorros permitió reconstruir cómo varía el nicho isotópico individual a lo largo del tiempo mediante modelos bayesianos. Los resultados muestran diferencias significativas entre poblaciones y grupos de edad, además de evidenciar patrones de especialización asociados a la disponibilidad de una presa clave en los ecosistemas mediterráneos: el conejo de monte (Oryctolagus cuniculus).
Los resultados del Proyecto ESPINGEN están siendo analizados para su publicación científica, pero sus avances ya se han presentado en congresos internacionales de referencia en el ámbito de la mastozoología y la conservación, como el II Congreso Ibérico de Ciencia Aplicada a los Recursos Cinegéticos (CICARC) y el XVII Congreso de la Sociedad Ibérica para la Conservación y Estudio de los Mamíferos (SECEM).
En conjunto, los resultados del Proyecto ESPINGEN contribuyen a replantear cómo entendemos a los depredadores generalistas. Lejos de comportarse siempre como oportunistas indiferenciados, muchos individuos pueden desarrollar estrategias alimentarias propias. Comprender estas diferencias puede ser clave para interpretar la dinámica de los ecosistemas y mejorar las estrategias de gestión y conservación de estas especies en paisajes cada vez más cambiantes.