Ya conocemos el resultado del informe preliminar del comité científico para el asesoramiento de la peste porcina africana
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha publicado el informe preliminar del comité científico para el asesoramiento en relación con el brote de Peste Porcina Africana (PPA), que incluye información sobre la aparición del brote, su evolución y las medidas y recomendaciones a adoptar para su contención.
El pasado 28 de noviembre de 2025 se confirmó la detección de dos jabalíes silvestres positivos al virus de la Peste Porcina Africana (PPA) en el municipio de Cerdanyola del Vallès (Barcelona), lo que ha supuesto la primera detección de la enfermedad en España desde noviembre de 1994.
Como consecuencia de ello, en fecha 5 de diciembre se publica en el Boletín Oficial del Estado la Orden APA/1387/2025, de 4 de diciembre, por la que se crea el Comité científico para el asesoramiento en relación con el brote de peste porcina africana. Entre las funciones asignadas al citado comité, se encuentra la de presentar a la Presidencia un informe inicial en torno a la aparición de la PPA en España, que analice las posibles causas de la entrada del virus, su evolución y las medidas a adoptar para su contención.
Se presenta en este documento el citado informe preliminar, que irá seguido, de acuerdo con las circunstancias, de los informes de seguimiento e informe final. Los datos que contiene el presente informe preliminar se refieren a materias conocidas hasta el 31.01.2026.
Entre noviembre de 2025 y finales de enero de 2026 se analizaron cerca de un millar de jabalíes, con positividad restringida a la zona de alto riesgo, definida en un radio de 6 km alrededor del foco inicial, y ausencia de detecciones en cerdo doméstico. La expansión espacial muestra un patrón lento y localizado. El virus detectado presenta una firma genética diferencial y un comportamiento de campo distinto del observado en brotes asociados a cepas altamente virulentas, incluyendo la presencia de animales con anticuerpos frente al virus.
En conjunto, estas observaciones son compatibles con la posible circulación de un aislado moderadamente virulento, potencialmente asociado a formas subagudas de la enfermedad, si bien esta hipótesis requiere confirmación mediante ensayos experimentales. No obstante, este escenario debe ser considerado en la planificación de las estrategias de control y erradicación, ya que un virus de menor virulencia puede prolongar el periodo infeccioso, favorecer la persistencia en fauna silvestre y requerir planes de vigilancia adaptados en el tiempo y en el espacio.
La caracterización molecular confirma la pertenencia del virus al genotipo II y permite clasificar el aislado español como un nuevo subgrupo genético, dentro del esquema multigénico armonizado del Laboratorio de Referencia de la Unión Europea, designado como grupo genético 29. El análisis genómico evidencia una elevada conservación respecto a la cepa de referencia Georgia 2007/1, junto con una deleción estructural relevante en la región variable izquierda, que define una firma genética específica del virus detectado en España. Sin embargo, la información genética disponible no permite atribuir con certeza el origen geográfico del brote.
En el momento de emitir este informe preliminar resulta prematuro pronunciarse con certeza sobre el origen del brote, sin que hayan finalizado las investigaciones judiciales y administrativas que continúan desarrollándose. No obstante, el informe analiza los escenarios hipotéticos de dicho origen realizando una evaluación integrada de los datos epidemiológicos y contextuales disponibles hasta la fecha.
El brote pone de manifiesto el papel crítico del jabalí como reservorio y amplificador del virus, especialmente en este brote y subraya la necesidad de integrar la gestión activa del jabalí —incluyendo búsqueda sistemática de cadáveres, control poblacional intensivo y creación de zonas blancas— como componente central de las estrategias de erradicación.
Dada la relevancia estratégica del sector porcino español, líder en la Unión Europea y tercero a nivel mundial, incluso un escenario limitado inicialmente a fauna silvestre puede tener implicaciones económicas relevantes.
Descubrimiento de la enfermedad en Barcelona
El 26 de noviembre de 2025 los SVO de Cataluña tienen conocimiento de la detección de dos cadáveres de jabalí silvestre, ambos en estado fresco, y a una distancia aproximada de 1 km entre ambos, en las inmediaciones del campus de la Universidad Autónoma de Barcelona. A continuación, se tomaron muestras de sangre de ambos cadáveres para su análisis en el laboratorio del Centro de Investigación en Sanidad Animal (IRTA-CReSA), de la Generalitat de Cataluña, resultando ambas positivas por PCR al virus de PPA. De forma inmediata se remiten muestras al Laboratorio Central de Veterinaria (LCV) de Algete, en Madrid, Laboratorio Nacional de Referencia para la enfermedad en España que, al día siguiente, confirma la presencia de genoma viral de PPA por PCR-RT a última hora de la tarde. En paralelo, se realiza la necropsia de los dos cadáveres en las instalaciones del CReSA, detectándose amplias lesiones hemorrágicas compatibles con la enfermedad.
El 28 de noviembre, se notifican vía RASVE, ADIS y WAHIS dos focos de PPA en jabalíes silvestres a la Comisión Europea, al resto de Estados miembros (EEMM), a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y a terceros países. Ese mismo día, se convoca reunión del Comité de Red de Alerta Sanitaria Veterinaria (RASVE), con los Directores generales de Ganadería de las CCAA, y reunión con las asociaciones del Sector porcino, para informar sobre la situación epidemiológica y las medidas adoptadas. A lo largo de los siguientes días se van confirmando nuevos casos positivos, a la vez que se adoptan, de manera inmediata, toda una batería de medidas para contener la expansión del virus, que incluyen la determinación de una zona infectada de 20 km, que incluye una zona core delimitada por diferentes autopistas (AP7, C58 y C16), dentro de la cual se detectan los primeros casos, esta zona core se encuentra situada dentro de una zona de alto riesgo de 6 km; y una zona infectada de riesgo menor (entre los 6 y 20 km). En estas zonas se adoptan medidas específicas en las explotaciones de ganado porcino de esas zonas, medidas relacionadas con la restricción del acceso de personas a montes y parques de esas zonas, y medidas respecto a la fauna silvestre en las zonas delimitadas.
Los estudios llevados a cabo por el LCV de Algete los primeros días determinan que el aislado detectado pertenece al genotipo II del virus de la PPA, mismo genotipo que el presente en el resto de los focos detectados en otros EEMM de la UE desde el año 2014, estudios que se irán completando con posteriores análisis más exhaustivos.
El 19 de diciembre se notifica oficialmente el foco 10, foco primario de un animal que mostraba síntomas clínicos y que resultó abatido a unos 5 km de los focos anteriores, en el municipio de Sant Cugat del Vallès, siendo el primer foco ubicado fuera de la zona core donde había aparecido los casos, pero dentro del radio de 6 km. Este nuevo foco supuso la ampliación de la zona de infectada de 20 km, incluyendo los municipios de Begues y Gavà, en la comarca del Baix Llobregat, y los municipios de Olesa de Bonesvalls y Subirats, en la comarca del Alt Penedès.
Genotipo II
El resultado de los análisis clínicos sitúan al virus español dentro del linaje responsable de la expansión más extensa registrada hasta la fecha para este patógeno. Desde su introducción en Georgia en 2007, procedente del este de África (Rowlands et al., 2007), el genotipo II ha sido el motor de la actual pandemia de PPA y se ha diseminado progresivamente fuera de África, afectando a numerosos países de Europa, Asia, América y Oceanía. En la actualidad, este genotipo constituye el único genotipo del VPPA que circula en Europa, tanto en poblaciones de jabalí como en porcino doméstico.

Distribución global de los genotipos del virus de la peste porcina africana, destacando el genotipo 2 y su presencia en España (Fuente: EURL-ASF).
Análisis más profundos permitió una combinación de variantes definió un perfil multigénico específico que permitió clasificar el virus como un nuevo subgrupo genético, el grupo 29, dentro del esquema multigénico armonizado.
El enfoque multigénico permite clasificar los virus del genotipo II del VPPA en subgrupos genéticos con utilidad epidemiológica. No obstante, la interpretación de estos subgrupos y su comparación con otros brotes requiere disponer de información genética actualizada y representativa de los virus que están circulando en Europa. Con este objetivo, se llevó a cabo una evaluación sistemática de la cobertura genética disponible en la base de datos de secuencias del Laboratorio de Referencia de la Unión Europea para la PPA (EURL-PPA), integrando esta información con los datos oficiales de notificación de brotes en cerdo doméstico y jabalí procedentes del Animal Disease Information System (ADIS) y del sistema EMPRES-i de la FAO, hasta diciembre de 2025.
Una vez establecida, mediante el enfoque multigénico, la clasificación del virus responsable del brote detectado en Cataluña dentro de un nuevo subgrupo genético (grupo 29), se procedió a la secuenciación completa de su genoma con el fin de alcanzar el máximo nivel de resolución genética. Este análisis permite evaluar el grado de conservación global del virus, identificar cambios estructurales y puntuales en su genoma y situar el virus español dentro del contexto evolutivo del genotipo II actualmente circulante en Europa.
La comparación se realizó frente a la cepa del VPPA Georgia 2007/1, ya que constituye el punto de partida del genotipo II, que se ha expandido posteriormente por Europa y otros continentes, y que se utiliza como cepa de referencia para interpretar la evolución genética de los virus pertenecientes a este genotipo.
¿Se puede analizar el virus para conocer el origen del brote?
El genoma del virus español presenta una longitud total de 180.757 nucleótidos, lo que supone una reducción aproximada de 9,8 kb respecto al genoma de referencia Georgia 2007/1 (190.584 nucleótidos).
En comparación con el genoma de referencia Georgia 2007/1, se identificaron 18 mutaciones puntuales (SNPs) y 13 inserciones y deleciones cortas (INDELs) de menos de 5 nucleótidos, distribuidas a lo largo del genoma viral. Para el análisis de trazabilidad genética, se consideran exclusivamente las variantes localizadas en regiones codificantes, tanto sinónimas como no sinónimas, al constituir marcadores informativos para la diferenciación del virus español.
Finalmente, para evaluar el grado de similitud global del genoma del virus español con otros VPPA previamente caracterizados, se realizó un análisis comparativo mediante BLASTn, una herramienta bioinformática que permite comparar una secuencia genética frente a una base de datos de genomas conocidos y cuantificar su grado de identidad y cobertura. El genoma completo se comparó frente a una base de datos compuesta por más de 450 genomas completos del VPPA disponibles en las bases de datos (GenBank) representativos de la diversidad geográfica y temporal del genotipo II.
De las más de 450 secuencias completas analizadas, las diez que presentaron los valores más altos de homología con el virus español se muestran en la Tabla 6. En todos los casos se observó una identidad nucleotídica superior al 99,9% en la región alineada, junto con una cobertura constante en torno al 94%. Esta reducción de la cobertura no refleja una divergencia global del genoma, sino la ausencia de una región genómica extensa en el virus español, correspondiente a la gran deleción estructural descrita previamente en la región variable izquierda.
En consecuencia, aunque los datos genómicos resultaron esenciales para la caracterización del virus y la definición de su firma genética diferencial, fueron insuficientes por sí solos para atribuir el origen del brote, haciendo necesario complementar el análisis con información epidemiológica y contextual sobre posibles vías de introducción.
Posibilidades de introducción del brote
El conjunto de evidencias puede resultar consistente con diferentes posibilidades de vías de introducción del virus.
Escenario 1. Liberación accidental desde un laboratorio de investigación.
La posible liberación accidental del virus, desde un laboratorio de investigación, fue una de las primeras hipótesis consideradas en la investigación del brote detectado en Cataluña en noviembre de 2025 a raíz de los resultados de secuenciación. Esta hipótesis no se planteó a partir de evidencia directa, sino en base a una serie de elementos objetivos que, en conjunto, hacían necesario su análisis desde un punto de vista técnico y de precaución.
En primer lugar, el virus detectado presentó una firma genómica diferencial no descrita previamente, que permitió su clasificación como un nuevo subgrupo genético dentro del genotipo II. En segundo lugar, el virus mostró una elevada similitud con el linaje Georgia 2007/1, cepa de referencia ampliamente utilizada en actividades de investigación y ensayos experimentales. Finalmente, el foco se localizó en un área geográfica próxima a las instalaciones del CReSA-IRTA (Bellaterra, Cataluña), centro que desarrolla actividades de investigación con el VPPA bajo condiciones de alta bioseguridad. La concurrencia de estos factores justificó la inclusión de este escenario entre las hipótesis iniciales de origen del brote.
Con el fin de evaluar esta hipótesis de manera independiente y coordinada, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) solicitó a la Comisión Europea la activación de una misión de emergencia EUVET (European Union Veterinary Emergency Team). La misión EUVET se llevó a cabo los días 11 y 12 de diciembre de 2025 en las instalaciones del CReSA-IRTA.
Durante la misma se recopiló información epidemiológica, sanitaria y de bioseguridad relevante, se revisaron las actividades experimentales realizadas con virus del genotipo II, y se identificaron los materiales biológicos disponibles susceptibles de ser analizados desde el punto de vista genético.
Entre las recomendaciones formuladas por la misión EUVET se incluyó la realización de un estudio genético comparativo exhaustivo entre el virus detectado en campo y los virus utilizados en actividades experimentales, con el objetivo de evaluar la posible presencia de la firma genética característica del virus del brote en los materiales experimentales disponibles. En cumplimiento de estas recomendaciones, el CReSA-IRTA proporcionó a las autoridades competentes y a los expertos de la UE un listado completo de todas las infecciones experimentales realizadas durante el año 2025 con virus del genotipo II, así como un inventario detallado de las muestras biológicas disponibles procedentes de dichos ensayos.
Este inventario incluyó tanto inóculos virales como muestras clínicas recogidas de los animales infectados experimentalmente. Las muestras seleccionadas fueron remitidas al Laboratorio Central de Veterinaria de Algete (LCV), laboratorio nacional de referencia de España, dependiente del MAPA, para la realización de una caracterización genética dirigida y comparativa. De manera paralela e independiente, la Generalitat de Cataluña encargó un estudio genómico complementario al Institut de Biología Evolutiva (IBE).
El estudio realizado por el LCV incluyó un total de 81 muestras procedentes del CReSA-IRTA, que representaban la totalidad del material relevante, según la selección realizada por EUVET, de genotipo II disponible en el centro. Estas muestras comprendían 12 aislados virales correspondientes a cepas históricas (Georgia 2007 y Armenia 2007) y 69 muestras clínicas (sangre) procedentes de cuatro infecciones experimentales realizadas en 2025. Tras la confirmación de la presencia de genoma mediante PCR en tiempo real, el LCV aplicó su método de secuenciación Sanger acreditado (ISO 17025) para el análisis de regiones génicas informativas, concretamente los genes E183L (p54) y MGF505 9R/10R.
Los resultados del cribado mostraron que ninguna de las muestras analizadas presentó los marcadores genéticos (SNPs) específicos identificados en el virus detectado en el brote. En todos los casos, las secuencias obtenidas correspondieron estrictamente a las cepas inoculadas (Georgia 2007 o Armenia 2007), sin evidencia de adquisición de mutaciones compatibles con la firma genómica del virus detectado en Cataluña.
De manera consistente con estos resultados, la secuenciación completa del genoma realizada por el Institut de Biología Evolutiva (IBE) sobre los stocks virales del genotipo II utilizados como inóculos en las infecciones experimentales, no evidenció la presencia de la gran deleción estructural (>10 kb) en la región variable izquierda del genoma ni del conjunto de mutaciones puntuales que definen la firma genómica diferencial del virus detectado en campo.
En conjunto, los resultados obtenidos mediante estrategias analíticas complementarias y por organismos independientes no mostraron coincidencia genética alguna entre el aislado español y los virus utilizados en actividades experimentales en el CReSA-IRTA, ni a nivel de marcadores parciales ni a escala de genoma completo.
Escenario 2. Introducción desde focos activos europeos mediante transmisión natural o progresiva.
Se ha procedido también a la evaluación de la posibilidad de que el virus se hubiera introducido en España a partir de focos activos en otros países europeos, ya sea mediante transmisión natural asociada a movimientos de fauna silvestre o a través de una progresión epidemiológica gradual desde áreas afectadas. Este escenario se consideró inicialmente desde un punto de vista teórico, dado que el VPPA ha mostrado capacidad de expansión geográfica progresiva en determinadas regiones europeas, especialmente asociada a la dispersión de poblaciones de jabalí y a la continuidad territorial entre áreas afectadas.
En este sentido, existen varios elementos epidemiológicos y genéticos a considerar en el contexto del brote detectado en Cataluña. En primer lugar, el foco europeo activo geográficamente más cercano en el momento de la detección correspondía al norte de Italia (región de Piamonte), situado a una distancia superior a 500–600 km, y asociado a grupos genéticos distintos de los identificados en el virus español. La magnitud de esta distancia, junto con la ausencia de focos intermedios conocidos, dificulta la explicación de una propagación natural o progresiva del virus sin detección previa.
En segundo lugar, los países situados entre las áreas afectadas y Cataluña, en particular Francia, mantienen sistemas de vigilancia intensiva sobre la fauna silvestre y no notificaron circulación del VPPA durante el periodo considerado, lo que refuerza la improbabilidad de una difusión progresiva inadvertida a través de estos territorios.
Finalmente, el perfil genético del virus detectado en España no mostró una relación estrecha con los linajes dominantes en los focos europeos más próximos, incluidos los del norte de Italia, lo que resulta incompatible con un origen directo derivado de una expansión geográfica progresiva desde dichos focos.
Escenario 3. Introducción deliberada.
De forma teórica, se contempló la posibilidad de una introducción deliberada del virus como origen del brote detectado en Cataluña en 2025. Este escenario se incluyó en la evaluación inicial como parte de un análisis exhaustivo de todas las vías potenciales de introducción, si bien no existían indicios específicos que apuntaran a este origen.
En primer lugar, el virus identificado presenta una gran deleción estructural en la región variable izquierda del genoma, junto con un perfil genético no descrito previamente en brotes europeos. Desde un punto de vista virológico, se trata por tanto de un aislado con comportamiento biológico incierto, lo que reduce su previsibilidad en términos de transmisión y patogenicidad. En este contexto, la utilización de un virus con estas características en un supuesto escenario de introducción deliberada resulta poco coherente, dado que este tipo de eventos suele asociarse, por los datos conocidos hasta ahora, a cepas bien caracterizadas y con comportamiento epidemiológico conocido.
Escenario 4. Introducción a larga distancia mediada por actividades humanas.
Otro escenario para explicar el brote de peste porcina africana detectado en Cataluña en 2025, con los datos disponibles hasta la fecha, es una introducción puntual del virus a larga distancia mediada por actividades humanas, particularmente a través de productos cárnicos o restos de comida contaminados. Esta vía de introducción constituye el mecanismo más común de dispersión del VPPA a grandes distancias y está ampliamente documentada en la epidemiología de la enfermedad, habiendo sido responsable de numerosos episodios de introducción transcontinental y a larga distancia tanto en Europa como en otros continentes.
Este escenario resulta coherente con los patrones históricos de dispersión del VPPA y compatible con diversos elementos epidemiológicos observados en el brote detectado en Cataluña, entre los que destacan:
• Aparición aislada del foco, sin continuidad epidemiológica con zonas previamente afectadas.
• Ausencia de focos intermedios en países vecinos, incluidos territorios con alta capacidad de detección y vigilancia.
• Localización del brote en un entorno altamente conectado, con elevada movilidad humana y una densa red de infraestructuras viarias y ferroviarias.
• Divergencia genética respecto a los linajes dominantes en Europa, incluidos los más próximos del norte de Italia, lo que sugiere una introducción no vinculada a la expansión geográfica conocida.
Con el fin de reforzar la evaluación del presente escenario de introducción asociada a actividades humanas, se llevó a cabo un análisis contextual de las posibles vías de introducción mediadas por actividades humanas, integrando información relativa al comercio exterior, la movilidad internacional de personas y mercancías, y la estructura socio-territorial del área afectada.
A continuación, se presentan los principales resultados de este análisis.
a) Importación de productos porcinos: Con respecto a la importación de productos porcinos, en los últimos dos años, España importó carne fresca, producto cárnicos, preparados de carne porcino para consumo humano de Chile, México, Reino Unido y Turquía (datos de TRACES).
b) En cuanto a las importaciones de suidos vivos, si bien constituyen una vía potencialmente relevante, hasta el momento no se dispone de evidencias de transmisión asociada al comercio de animales en este brote (datos de TRACES), ni evidencias epidemiológicas o genéticas suficientes que vinculen directamente esta vía con la introducción del virus en el brote analizado.
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Para las introducciones de productos porcinos destinadas a consumo propio, se recurrió a indicadores indirectos de movilidad humana e inmigración, tal como recomiendan EFSA y ECDC para escenarios de introducción no intencional. Aunque Cataluña constituye una región con fuerte atracción migratoria e intensa movilidad internacional, con más de 2 millones de personas nacidas en el extranjero (25.1% del total de residentes), existe una alta homogeneidad de orígenes (INE e Instituto Catalán de Estadística). Además, el evento está próximo a la Universidad Autónoma de Barcelona, universidad con gran afluencia de estudiantes internacionales.
Adicionalmente, se consideraron otras rutas de entrada como la contaminación de vehículos de transporte terrestre tras tránsito internacional, o los residuos de puertos y aeropuertos. La proximidad de la zona afectada al Puerto de Barcelona, al Aeropuerto de Barcelona y al Aeródromo de Sabadell, combinada con la existencia de catering internacional y gestión compleja de residuos, hace que la vía marítimo-aérea no pueda descartarse totalmente, aun a pesar de que esta gestión está estrictamente regulada y se exige que su recogida y eliminación sea bio-segura, al tratarse de material tipificado como de categoría 1, de acuerdo con la legislación comunitaria en materia de subproductos animales. Sin embargo, la ausencia de jabalíes positivos entre estas zonas y la zona de brote hace que este escenario sea de baja probabilidad. Igualmente, la contaminación de vehículos de transporte terrestre resulta difícil de demostrar y de sostener sin haber causado brotes en otros países intermedios como Francia.
Evolución de la enfermedad en España
Hasta el 31 de enero de 2026 se habían analizado 936 jabalíes, de los que 648 corresponden a la zona de alto riesgo (ZAR), 218 a la zona de bajo riesgo (ZBR) y 70 a otras zonas fuera del radio de 20 km. Tanto los analizados fuera del radio de 20 km, como los analizados en la ZBR, tuvieron resultado negativo en la prueba PCR. En la ZAR, 103 jabalíes (15,9%) dieron resultado positivo, incluyendo 4 animales sacrificados, 5 abatidos (capturados con trampas), 3 víctimas de atropello y 91 encontrados muertos. Analizando los datos por semana epidemiológica, sólo en la primera semana, cuando se detectó el brote, se encontraron mayoritariamente jabalíes positivos (13 de 17, 76%).
A lo largo de las siguientes diez semanas el porcentaje de positividad en la ZAR se mantuvo relativamente estable, en torno al 16% (rango semanal entre 3% y 28%). No se observa una tendencia al aumento en el número de jabalíes positivos ni en el porcentaje semanal de positivos a lo largo de este periodo. En cuanto a la expansión de los casos, hasta el 30 de enero de 2026 se ha ido produciendo una expansión lenta en forma de mancha de aceite, típica de la peste porcina africana en jabalíes. Su centroide se sitúa en el cuarto sureste de la zona “core”. La expansión fuera del “core” inicial es más evidente hacia el sur, llegando a San Cugat del Vallés y al entorno del parque natural de Collserola.

Localización de los 23 focos de jabalíes silvestres y de los jabalíes negativos (hallados muertos y capturados) detectados en Cataluña (Fuente: MAPA).
Se han analizado los datos de laboratorio facilitados por CReSA (por jabalí) y los datos de notificaciones a la Comisión Europea y a la OMSA (una notificación agrupa varios jabalíes afectados).
Hasta el 30.01.26, los 103 jabalíes positivos se distribuyen en una zona muy concreta del Vallès Occidental, entre los municipios de Cerdanyola del Vallès (Este), Sant Quirze del Vallès (Norte), Rubí (Oeste) y Sant Cugat del Vallès (Sur), muy cerca del sector noroeste del Parque Natural de la Serra de Collserola. La zona está delimitada por la AP-7 (sur), la C-58 (norte-este) y la C-16 (oeste).
La mayoría de los positivos han sido encontrados muertos (90%), en las proximidades de zonas forestales, colinas periurbanas y grandes infraestructuras viarias.
Los expertos del CReSA han trabajado sobre la hipótesis de que la fecha de infección más antigua podría situarse entre 1,5-4 meses previo a la fecha de muestreo.
Posibles escenarios
El brote detectado en Bellaterra presenta características que introducen incertidumbre no solo sobre su origen, sino también sobre su posible evolución, si bien este tipo de escenarios no resulta inédito en el contexto europeo. Aunque el virus identificado en este foco no se corresponde con los subgrupos genéticos actualmente dominantes en países afectados de la UE, presenta una gran deleción genómica comparable a la descrita en otros contextos epidemiológicos. En concreto, este tipo de variantes se detectaron ya al inicio de la epidemia en Estonia en 2014, donde la circulación de virus con deleciones en la región variable izquierda se asoció posteriormente con la emergencia de cepas de menor virulencia, y con cambios en la dinámica epidemiológica (Sehl y col. 2020, Zani y col., 2018). Sin embargo, variantes con deleciones similares han sido descritas también en brotes más recientes, como en Calabria (Italia) en 2023, donde, por el contrario, se observaron cuadros clínicos agudos compatibles con infecciones por virus altamente virulentos (Torresi y col. 2025), lo que pone de manifiesto que la presencia de deleciones genómicas no permite, por sí sola, anticipar el comportamiento clínico ni epidemiológico del virus.
En este marco, el foco de Bellaterra muestra una serie de observaciones de campo que incluyen una mortalidad aparentemente más lenta que la típicamente descrita en brotes agudos, la presencia de lesiones compatibles con formas subagudas de la enfermedad en algunos de los jabalíes analizados y la detección de algún animal seropositivo. En conjunto, estos hallazgos son compatibles con un patrón clínico-epidemiológico potencialmente distinto del esperado para aislados altamente virulentos, y podrían sugerir la circulación de una cepa de virulencia moderada. No obstante, estas evidencias deben interpretarse con cautela, ya que factores como la estructura poblacional, la densidad de hospedadores, el momento de detección del brote o la intensidad de la vigilancia pueden influir de forma significativa en el patrón observado. Por ello, será necesario complementar estas observaciones con ensayos experimentales controlados que permitan determinar si las características genómicas del aislado detectado se traducen efectivamente en una reducción de la virulencia y en modificaciones de la dinámica de transmisión.
En segundo lugar, el brote ocurre en un entorno periurbano, donde el seguimiento y control de la población de jabalíes se enfrenta a varios retos, principalmente:
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La elevada densidad poblacional de jabalíes por la abundancia de recursos alimenticios y la falta de presión cinegética,
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2. La dificultad para la contención completa por la naturaleza urbana del terreno y la existencia de corredores favorables (rieras),
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3. Las limitaciones para el uso de armas de fuego y otros medios de control en zonas urbanas. Además, resulta imposible evitar los movimientos de personas y el uso recreativo de las zonas naturales, lo cual dificulta la implementación de algunas medidas de bioseguridad.
Dado que se van localizando jabalíes positivos fuera de la zona “core”, aunque todavía dentro del radio de los 6 km, nos encontramos nuevamente ante varios escenarios:
• Escenario A: sería el de la contención de los casos dentro de ese radio. Otros escenarios menos favorables serían los siguientes:
• Escenario B: los casos cruzan la AP7 y alcanzan el parque natural de Collserola, con una población grande pero no extremadamente densa de jabalíes, pero no se expanden más allá de C33 y tampoco cruzan C58 y C16 hacia el noreste, norte y oeste.
• Escenario C: aparecen casos fuera del espacio delimitado por las vías de comunicación C33, C58 y C16. Eso pone en riesgo a poblaciones de jabalí con mayor densidad y con continuidad de hábitat.
• Escenario D: aparecen casos en unidades veterinarias alejadas, a más de 30 km de los actuales. Es lo que ocurrió en Italia, donde hubo 4 introducciones separadas, posiblemente independientes, en poco tiempo. Este tipo de “saltos” a larga distancia se atribuirían a la acción humana y no a la dispersión natural de la infección por jabalíes.
• Escenario E: cualquiera de los escenarios anteriores, si además de casos en jabalíes se detecta PPA en explotaciones porcinas.
Medidas a adoptar para su control
En brotes de PPA que afectan a jabalíes, las medidas a adoptar están establecidas en los protocolos de actuación europeos, nacionales y autonómicos. En resumen:
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Zonificar, mapeando los casos y definiendo los radios correspondientes.
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Procurar contener los casos dentro de un perímetro que, idealmente, debería estar vallado y con un uso público restringido.
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3. Detectar, retirar y destruir (previo diagnóstico) los cadáveres de jabalí para reducir la transmisión.
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4. Reducir la población de jabalíes, comenzando por el perímetro de la zona con casos mientras el virus produce mortalidad dentro de dicha zona.
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5. Monitorizar todo el proceso.
Escenarios para una futura evaluación de las repercusiones y estrategia para el sector cinegético
El jabalí es una de las especies cinegéticas más importantes en España, siendo la más numerosa en capturas de caza mayor, con cerca de 500.000 ejemplares abatidos por año y por delante de las capturas de ciervo (Cervus elaphus), que superan los 160.000 ejemplares (MITERD, 2025). Al estar presente en casi toda la península ibérica en abundancias medias-altas, el jabalí se ha convertido en protagonista de monterías, ganchos y esperas, siendo una especie cazada frecuentemente por la mayor parte de cazadores, dado que en la actualidad el cazador medio español practica tanto la caza menor como la mayor (Urzay y col. 2025).
Para las modalidades colectivas de caza se requiere la utilización de rehalas o jaurías de perros, que junto a los rehaleros baten las manchas para levantar a los jabalíes de sus encames, existiendo perros de “rastro o sangre”, especializados en localizar piezas de caza mayor heridas, pero no cobradas. P
uede afirmarse que el jabalí se ha convertido en uno de los pilares no sólo de la caza mayor, sino de toda la actividad cinegética por el declive general de las especies de caza menor (Garrido y col. 2019), que ha causado un cambio en las prácticas cinegéticas, con un auge generalizado de la práctica de la caza mayor.
Repercusiones iniciales. Las repercusiones iniciales de la PPA para el sector cinegético de España, integrado por cazadores, rehaleros, gestores y propietarios de terrenos cinegéticos y la industria asociada (entre otros), se pueden englobar en las relacionadas con, 1) la actividad cinegética en la zona infectada y periferia, 2) la normativa en materia cinegética y sanitaria, 3) la participación del sector cinegético en actividades de formación, vigilancia pasiva de la PPA y control de poblaciones de jabalí y, 4) las repercusiones económicas. Aunque a fecha de redacción (febrero de 2026), no es posible evaluar todas las repercusiones porque la temporada cinegética no finaliza hasta febrero, hemos recopilado la información disponible.
1) Actividad cinegética en la zona infectada y periferia
En aplicación de los protocolos vigentes, la caza no puede practicarse en la zona infectada para evitar la salida de jabalíes (perímetro de 20km). Por las restricciones de acceso y de actividades que afectan a cerca de 90-100 sociedades de caza en la zona infectada, hay dificultades para gestionar las especies de caza menor, con incertidumbre sobre las repercusiones en las especies cinegéticas, su caza y por la pérdida de cazadores en las sociedades afectadas si la situación persiste durante varios meses. Los cazadores citan también el malestar que les transmiten los agricultores y los problemas que siguen existiendo con los jabalíes urbanos (Federación Catalana de Caza, comunicación personal).
El pasado 21 de enero y según información proporcionada por la Federación Catalana de Caza (https://www.federcat.com/ca), la Generalitat ha comunicado que se va a comenzar a cazar jabalí en las zonas de bajo riesgo a partir de febrero, dentro del radio de 6-20km de la zona infectada. Además, la Generalitat ha anunciado ayudas económicas para las sociedades de cazadores afectadas.
Según los datos facilitados por la Generalitat sobre la vigilancia epidemiológica en los jabalíes, tanto dentro como fuera de la zona infectada, los métodos mediante los que más jabalíes se capturan son las trampas específicas y transectos para abatir animales con comportamientos anómalos y en las cercanías de zonas urbanas.
2) Normativa en materia cinegética y sanitaria
Con anterioridad a la declaración del brote, 14 CCAA peninsulares y 1 insular (Islas Baleares) contaban con normativa específica para incrementar las capturas de jabalí en contextos de sobreabundancia, aunque la declaración del brote ha motivado modificaciones como, a) la extensión de períodos hábiles y posibilidad de repetir acciones de caza en los mismos cazaderos (manchas) dentro de la misma temporada de caza, b) la autorización de métodos como los visores nocturnos y térmicos y, c) apoyo a la recogida de los cadáveres y subproductos de jabalí. Un caso especial es el de las comunidades de Aragón y Comunidad Valenciana, limítrofes con Cataluña, en los que además de las anteriores medidas se han aprobado resoluciones que incluyen ayudas económicas a los cazadores por jabalí abatido (30-40€), poniendo en marcha sistemas de recepción y retirada de los jabalíes abatidos.
Por otro lado, varias CCAA han incorporado a su normativa el apoyo a la recogida de SANDACH, ofreciéndolo de forma gratuita como el caso de Extremadura. No contamos con datos sobre las capturas de jabalí en las distintas CCAA, por lo que el efecto del cambio normativo en las capturas deberá evaluarse una vez terminada la temporada de caza.
3) Participación del sector cinegético en actividades de formación, vigilancia pasiva de la PPA y control de poblaciones de jabalí.
El sector cinegético ha venido participando junto con las administraciones competentes y organismos de investigación en proyectos de preparación ante la llegada de la PPA. De hecho, en 2023 se finalizó un grupo operativo financiado por el MAPA (PREVPA, https://www.youtube.com/@GOPREVPA), cuyo objetivo era preparar a los sectores porcino y cinegético frente a la PPA, mediante la transferencia de herramientas innovadoras, mejorando la gestión del jabalí como reservorio, implementando bioseguridad y fortaleciendo la cooperación y el intercambio de información entre todos los actores implicados.
Tras la llegada del brote, la práctica totalidad de organizaciones y entidades del sector cinegético (federaciones de caza, asociaciones de cotos y propietarios, ASICCAZA), han realizado las siguientes acciones;
a) Comunicación y divulgación de información sobre la PPA, tanto en redes sociales como medios tradicionales, compartiendo la información en formato de infografías y vídeos (https://www.youtube.com/watch?v=FYw3Wy2xYrQ). En Cataluña, Aragón y Comunidad Valenciana las federaciones autonómicas de caza han realizado actividades presenciales.
b) Participación en comités regionales frente a la PPA. El sector cinegético está presente en comités de expertos y técnicos creados específicamente tras el brote (Cataluña, Aragón, Comunidad Valenciana, Castilla y León) o bien en grupos de trabajo ya existentes.
c) Participación en vigilancia pasiva de la PPA y control de jabalíes.
Hasta que no finalice la temporada cinegética, no es posible valorar la participación del sector en la vigilancia pasiva de la PPA y control de jabalíes.
La información y comunicaciones aportadas por Cataluña, Aragón y Comunidad Valenciana indican una gran preocupación por la posible aparición de más brotes, las repercusiones negativas en el jabalí y su aprovechamiento cinegético, así como en la necesidad de acometer más cambios normativos para asegurar un control eficiente. En Aragón, que es la comunidad de la que se ha obtenido más información, se destaca la necesidad de simplificar la normativa sobre tenencia responsable de perros de caza, el mantenimiento del uso de munición de plomo y varios aspectos sobre el control de enfermedades, así como aspectos relacionados con la comercialización de canales de jabalí y gestión de subproductos.
4) Repercusiones económicas.
En lo que respecta a la carne de jabalí, cotiza en la Lonja de Ciudad Real, aunque a bajo precio (0.45-0.65€/kg, Lonjas). En las primeras semanas tras el brote no tuvo cotización, lo que implicó que cada industrial decidiera el precio de compra. En esos primeros momentos, varias organizaciones y entidades del sector mostraron su preocupación por que un incremento de capturas no se acompañara de una recogida eficaz de la carne y los SANDACH. Pese a los cambios normativos y el apoyo específico para la caza y recogida de canales y subproductos (Aragón y Comunidad Valenciana), tendremos que esperar al final de la temporada para establecer el posible impacto en la industria de la carne de la caza y en la gestión global del SANDACH procedente de jabalíes.
Estrategia para el sector cinegético
1. Estrategia de control en la zona infectada: estimación de coste económico. Las medidas adicionales a adoptar en función de los diferentes escenarios describen la estrategia de control poblacional de jabalí en una “zona blanca” para reducir la probabilidad de expansión del brote fuera de la zona infectada. Esta zona incluye el territorio dentro del radio de 20 km y apartada del radio de 6 km en el que se concentran los positivos, con una anchura de otros 6 km. Teniendo en cuenta la zona blanca, se ha estimado que en la franja de 12 a 18 km de radio (565 km2), existirían unos 5.600 jabalíes antes del período de partos, estableciéndose la necesidad de capturar un total de 6.000 jabalíes en los próximos meses. A continuación, se realiza una estimación del coste de capturar 6.000 jabalíes, utilizando información existente sobre costes de captura de jabalí a través de, (1) una revisión científica en la materia, (2) la recopilación de información a través de federaciones de caza, gestores y cazadores particulares, junto con (3) información aportada por la Generalitat.
Se ha realizado una estimación del coste por jabalí mediante el método de transecto específico, en el que los jabalíes se detectan utilizando un dron y visor térmico, procediendo a su abate posteriormente. Teniendo en cuenta el actual contexto, proponemos que se formen grupos de “controladores”, en los que exista un agente de la autoridad (Agents Rurals, Unidad Militar de Emergencias) y gestores cinegéticos cualificados que asistan este método. De forma conservadora, por jabalí abatido se ha estimado un coste de personal de 100€ (1 hora de trabajo), 70€ para la eliminación de un cadáver (sin eviscerar) y 30€ para costear el uso de material fungible y desplazamiento. A este coste por jabalí, se le sumaría un coste de adquisición de drones (5.500€/unidad) y visores térmicos (3.000€/unidad) para crear 10 equipos de trabajo que estuvieran activos en toda la zona. Este método resulta más efectivo durante la noche y en zonas abiertas, siendo más difícil de implementar en zonas con vegetación boscosa.
De forma teórica, la extracción propuesta de 6.000 jabalíes tendría un coste aproximado cercano a los 5 millones de euros. Teniendo en cuenta el elevado número de canales de jabalí que habría que procesar en un período de tiempo relativamente corto, se hace necesario plantear dos escenarios:
• Un escenario en el que la mayor parte de las canales de jabalíes fueran destruidas, siendo necesario un sistema de recogida en contenedores repartidos en la zona blanca y su posterior transporte para destrucción, lo cual tiene un coste aproximado de 0.8-1€ por kg. Esta cifra ya está incluida en el coste por modalidad, aunque podría incrementarse en función de la dificultad de recuperación de las canales.
• Un escenario en el que la Generalitat llegara a un acuerdo con la industria de la caza para ceder las canales y de esta forma dar una salida de consumo, siendo necesario habilitar centros de recepción para hacer una evisceración de los jabalíes. Este escenario podría reducir ligeramente los costes estimados y contar con una mejor aceptación social en comparación con el primer escenario.
El estudio de Escobar-González y col. (2024), así como información proporcionada por los cazadores y técnicos, estimó que la media de jabalíes cazados por batida fue de 4-5 jabalíes, siendo la media de captura por evento de captura para las trampas “drop-net” ligeramente superior (5-6 jabalíes), mientras que para el resto de métodos se capturaron un menor número de ejemplares por evento.
Tomando todos los jabalíes capturados (1947, no sólo los incluidos en el modelo), en el período de estudio el porcentaje de extracción fue relativamente equilibrado entre métodos, con un 26% de jabalíes capturados en esperas, 24% mediante teleanestesia, 21.5% mediante batidas, 16% mediante la trampa “drop-net” y el 11.6% mediante cajas-trampa. No obstante, en el actual contexto, sería complicado alcanzar una proporción importante de jabalíes capturados mediante las batidas, dado que las batidas no pueden realizarse en todo el territorio y el coste es muy elevado. Además, realizar un número elevado de batidas podría incluso ser contraproducente al provocar la salida de los jabalíes de la “zona blanca”.
Tal y como se ha hecho en otros países que se han enfrentado a brotes de PPA, debe de compensarse económicamente a los cazadores por su participación en las labores de control, fomentando la captura de hembras para frenar el reclutamiento de jóvenes en los próximos meses. Por ejemplo, se podría ofrecer una compensación por jabalí adulto macho abatido de 30€ y de 60€ cuando se trata de una hembra adulta.
Por lo tanto y complementando a las recomendaciones del punto 5.2., nuestras recomendaciones son:
• Combinar los distintos métodos de captura de jabalí en función de las posibilidades del territorio, priorizando aquellos métodos mediante los que se obtiene mejores valores de eficiencia.
• Siempre que sea posible, es necesario implicar a gestores cualificados (cazadores con experiencia), por la dificultad de abarcar toda la zona blanca sólo con profesionales. Entendemos que es prioritaria su participación en los transectos específicos, pero también en otros métodos como las esperas y colocación de trampas “drop-net”, siempre en colaboración con el operativo de la Generalitat.
• Promover las compensaciones económicas dirigidas a cotos o cazadores/gestores para facilitar su participación en las tareas de control, introduciendo ayudas directas por jabalí abatido, que premie la captura de hembras.

Resumen de la estrategia de control de jabalí.
Descargar el Informe inicial en relación con el brote de Peste Porcina Africana en España