Los cazadores de Castilla-La Mancha solicitan la ampliación excepcional de la temporada de caza hasta finales de febrero de 2026
ATICA, la entidad que congrega a los titulares de cotos de caza de Castilla-La Mancha, ha solicitado a la Administración regional la ampliación excepcional de la temporada de caza, tanto de caza mayor como de caza menor, hasta el 28 de febrero de 2026, como respuesta a una situación extraordinaria provocada por las condiciones meteorológicas adversas sufridas durante el presente invierno.
Durante la actual temporada cinegética, la región ha registrado episodios continuados de lluvias intensas, temporales y borrascas que han afectado gravemente al normal desarrollo de la actividad cinegética.
Suspensión y aplazamiento de muchas jornadas de caza
Estas circunstancias han provocado la suspensión y el aplazamiento de numerosas jornadas de caza ya autorizadas, así como la imposibilidad de acceso a muchos terrenos cinegéticos debido al mal estado de caminos y pistas, generando además riesgos evidentes para la seguridad de los participantes.
Desde ATICA Castilla-La Mancha se advierte del importante impacto económico que esta situación está teniendo en el medio rural. La cancelación de jornadas ha supuesto pérdidas directas para titulares cinegéticos, organizadores y profesionales del sector, así como para actividades complementarias como la hostelería, el alojamiento rural, el transporte y el comercio local. En muchas comarcas, la actividad cinegética constituye uno de los principales motores económicos durante los meses de invierno.
Por un necesario control poblacional
Además del perjuicio económico, la asociación alerta de las consecuencias ambientales derivadas de la no ejecución de los cupos de captura previstos en los planes técnicos de caza aprobados. La falta de control poblacional puede provocar desequilibrios ecológicos, incremento de daños a la agricultura y la ganadería, y un mayor riesgo de accidentes de tráfico causados por fauna silvestre.
ATICA Castilla-La Mancha subraya que la caza regulada es una herramienta esencial de gestión sostenible del territorio, y que la ampliación solicitada permitiría recuperar jornadas suspendidas por causas de fuerza mayor, garantizando al mismo tiempo los principios de conservación y seguridad.
Flexibilización administrativa
Junto a la ampliación del calendario, la asociación solicita también la adopción de medidas excepcionales de flexibilización administrativa, especialmente en lo relativo a los plazos de comunicación y autorización de monterías y otras modalidades de caza colectiva, con el fin de poder reprogramar las acciones suspendidas sin perder su viabilidad.
A su vez, se reitera la plena disposición a colaborar con la Administración en el marco de mesas técnicas y reuniones de trabajo que permitan adoptar soluciones equilibradas, responsables y adaptadas a la realidad actual del territorio, en beneficio del medio rural, la economía local y la gestión sostenible de la fauna.