Un conejo pone a correr a los mecánicos de un taller
Insólito

Un conejo pone a correr a los mecánicos de un taller

El animal es descubierto en el interior del capó de un automóvil. Lo consiguen coger y meter en una caja de cartón, pero un pequeño descuido permite al conejo saltar y escapar.


El suelo resbaladizo del taller mecánico lleva al lagomorfo a resbalar continuamente, lo que le impide adquirir velocidad. Esto le permite a un trabajador acercarse y hasta atraparlo. Pero, ¿cómo ha acabado ese conejo en el interior de la zona del motor de este vehículo?

Motores: refugio de la fauna

Cuando llega el invierno, el calor irradiado durante horas por los motores ya apagados de los coches se convierte en un refugio muy atractivo para los animales que deambulan por las calles de zonas urbanas y periurbanas. Resulta común que gatos y animales de pequeño tamaño accedan a estas partes motoras que conservan altas temperaturas durante la noche. No es tan usual que otros animales, especies silvestres, se comporten de esta manera y se acerquen a los vehículos para huir del frío y de las heladas.

¿Atropellado?

Otra circunstancia que puede llevar a un animal al interior de la zona frontal de un coche es un atropello. La zona más frágil del vehículo suele estar localizada en la parrilla del radiador, justo en la parte delantera. Un choque o atropello de fauna puede «incrustar» allí a un conejo, una liebre, aves o incluso a jabalíes. Pero no es el caso.

El automóvil está intacto, no ha sufrido golpes en la rejilla, como podemos comprobar en las imágenes. La primera teoría se posiciona como la más probable para explicar la invasión del conejo, sobre todo atendiendo a la nieve que vemos en el campo cuando los mecánicos lo ponen en libertad.

 


No te lo pierdas

Comparte este artículo

Publicidad