Un agricultor graba una liebre blanca en la meseta castellana
La persona que conduce el vehículo agrícola detecta a la rabona encamada en la tierra arada. Resulta milagroso que la orejona, de manto blanco, haya escapado a los ojos de depredadores alados y terrestres y haya superado la edad de lebrato.
El vídeo publicado por Óscar Hernández, vocal de la Federación de Castilla y León de Galgos y de la Federación Española de Galgos, en su perfil de Facebook, ha sido visualizado más de 400.000 veces en pocas horas.
El agricultor desea mantener en el anonimato el lugar en el que se encuentra la liebre blanca.
La presión de los furtivos obliga a los cotos lebreros a contratar vigilancia las 24 horas del día. Los delincuentes recorren las parcelas de siembra con sus vehículos 4x4 para detectar a las liebres en los encames con visores térmicos.
Uno de los seguidores de Óscar Hernández en redes sociales, tras visualizar las imágenes de la liebre blanca, asevera que «en Albacete denominamos a estos ejemplares de color blanco liebres de montaña. Se veían algunas orejonas de este color por Villamalea cuando bajaba el ganado de la Sierra de Cuenca. Yo, que he sido galguero, vi una cazando por la zona de la vereda».
Liebres ibéricas blancas en España
En septiembre, un agricultor graba cómo devuelve a su medio a una joven rabona con el pelaje blanco en un olivar de Montalbán de Córdoba. El labrador la detectó en la cama mientras realizaba tareas de poda.
Las rabonas que presentan esta rareza en el color del pelo padecen una alteración genética. El leucismo es una condición genética hereditaria que provoca una pérdida parcial o total de pigmentación en la piel o las plumas. Uno de cada 30.000 animales manifiesta esta mutación genética.
Los ejemplares albinos, además del color blanco, tienen los ojos rojos o rosados debido a la falta de pigmento en el iris, lo que permite que los vasos sanguíneos de la retina sean visibles.

