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Un zorzal defiende una manzana de varios mirlos que quieren quitársela

El zorzal charlo sabe que se trata de las últimas manzanas que se podrán encontrar en estos frutales y no permite a los mirlos arrebatarle el escaso alimento.

Un zorzal defiende una manzana de varios mirlos que quieren quitársela

Este comportamiento agresivo para defender los recursos alimenticios es algo que se ha constatado de manera académica en distintas ocasiones. Por ejemplo, lo encontramos documentado en el trabajo ‘Dinámica poblacional y comportamiento social del zorzal charlo (Turdus viscivorus) durante el invierno’, llevado a cabo en 2005 por Piotr Skórka, del Instituto de Conservación de la Naturaleza, Academia Polaca de Ciencias.

Aquí leemos que las bandadas de zorzales charlos se fijan en determinados territorios para defenderlos, tanto de sus congéneres como de otras especies, entre ellas, el mirlo común (Turdus merula), con quien comparte numerosos hábitats y persigue la misma dieta.

Este investigador comprobó que «La tasa de encuentros agresivos se correlacionó positivamente con la densidad de aves, pero negativamente con el avance del invierno (este último se correlacionó negativamente con el suministro de bayas)».

Las últimas manzanas del año

Además, «Durante los años de abundancia de bayas, la densidad de aves pudo haber sido tan alta que defender la fruta contra numerosos vecinos habría sido energéticamente menos rentable que la búsqueda de alimento en comunidad».

Esto lo podemos extrapolar a las manzanas. Cuando van quedando menos, esos frutos de las variedades más tardías, que suelen ser las rojas de larga duración, las aves que se alimentan de ellas se convierten en asiduas de esos árboles que ya perdieron las hojas hace semanas, pero que mantienen esas últimas manzanas en sus ramas. Esto nos permite disfrutar de imágenes tan impactantes como las que retratan al zorzal charlo aguantando la posición privilegiada junto a la manzana, a pesar de las acometidas del agresivo mirlo.

 

El mirlo, omnívoro y numeroso

Por su parte, el ave de color negro en el que contrasta el naranja del pico, el mirlo común, durante los meses más fríos del año procura frutos y bayas, ya que los invertebrados permanecen ocultos bajo la nieve.

Suele centrarse en frutos silvestres como los del acebo, el saúco, el endrino, la zarzamora, pero cuando encuentra manzanas, no duda en romper su piel e introducir su pico para engullir su interior, sobre todo en manzanas caídas al suelo, pero, como vemos, también «atacan» a las que cuelgan de las ramas.

 


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