Mal año de becadas en el norte y las Mesetas y buena temporada de caza en la vertiente mediterránea
Preguntamos a José Antonio Pérez, presidente del CCBP, cómo se ha desarrollado el año becadero en la península ibérica.
Los cazadores de becadas apuestan por la caza científica de la especie. El Proyecto Becada es una iniciativa promovida actualmente por el Club de Cazadores de Becada, a la que se han sumado el Club de Arceeiros de Galicia, la Asociación Deportiva Becaderos de Aragón y la Federación Aragonesa de Caza.
El objetivo de este proyecto, desarrollado por el colectivo cinegético, es estudiar y conservar la becada europea y sus poblaciones migratorias en España. Los cazadores participan de manera activa en el estudio, recopilando datos sobre jornadas de caza, migración, filopatría y edad de las aves.
Los becaderos registran los datos de sus jornadas en una plataforma que actúa como «cuaderno de caza».

Una temporada irregular de becadas
«El año becadero, en términos generales, ha sido flojo, a la espera de las últimas fechas de caza de la especie en algunas comunidades autónomas. La temporada de caza en la cornisa cantábrica, en ambas mesetas, Galicia, País Vasco y Navarra, según los datos que he recopilado, la podemos calificar entre regular y mala, mientras que en el área de Levante y en la vertiente mediterránea ha sido buena, y en Cataluña, la Comunidad Valenciana y las Islas Baleares, muy buena.
Suele suceder que los años que son muy buenos en la vertiente mediterránea son malos en la atlántica y viceversa. En cambio, los años que son regulares son similares en las dos áreas».

La climatología marca la temporada de becadas
«En noviembre tardaron en llegar las primeras arceas. Se retrasó su entrada respecto a años anteriores. Hubo una buena migración desde mediados a finales de noviembre, pero podemos decir que prácticamente se quedó en eso y no se han producido grandes movimientos posteriores.
La entrada fuerte que suele producirse a primeros de diciembre no se ha dado. Las arceas que entraron en noviembre son las que han estado desplazándose por la península en función de la climatología. Los movimientos internos de pájaros han sido mayores de lo habitual en temporadas anteriores. Otros años, las pitorras han permanecido en las zonas en las que llegaron.
Diciembre ha sido un mes muy flojo con respecto a los últimos meses del año de la última década. En enero han entrado aves traídas por este frío polar que ha cubierto de nieve prácticamente toda Europa.
Se ha notado un poco más la entrada en la costa cantábrica que en el interior. Esto es debido a que la presencia de la nieve ha sido continua en las últimas semanas».


