La Comisión Europea ha presentado su noveno paquete ‘Omnibus’ para reducir la burocracia de la legislación comunitaria. La decisión, que afecta a diez directivas o reglamentos en vigor, incluye la extensión por tiempo ilimitado de las autorizaciones para la comercialización de productos fitosanitarios y biocidas, cuando las normas actuales prevén que la primera autorización caduque a los 10 años y las sucesivas después de 15.
Aunque el esquema actual se mantiene para las sustancias más tóxicas, para las que aún no se han encontrado alternativas menos peligrosas, las enmiendas propuestas socavarían drásticamente la capacidad de la Unión Europea para gestionar los riesgos derivados del uso de estas sustancias tóxicas tanto para el medio ambiente como para la seguridad alimentaria, poniendo en peligro la biodiversidad y la salud pública.
Esta es la postura con la que más de 200 miembros de la comunidad científica y médica de Europa han alzado la voz ante la Comisión Europea, enviando una declaración en forma de carta, con fecha del 9 de diciembre de 2025, para pedir a los responsables políticos que rechacen las revisiones propuestas en el borrador de este Paquete de Simplificación ‘Omnibus’. La iniciativa ha contado con el apoyo de instituciones científicas españolas, como el Grupo de Investigación en Toxicología de Fauna Silvestre del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC – CSIC, UCLM, JCCM).
La preocupación central de los expertos se centra en los cambios propuestos a la Regulación (EC) 1107/2009, la cual rige la aprobación y autorización de los productos fitosanitarios. Según la declaración, las revisiones del Omnibus crean «lagunas” administrativas y regulatorias que permitirían mantener en uso plaguicidas dañinos con riesgos bien documentados.
En este sentido, los científicos señalan tres puntos críticos en la propuesta Omnibus que deberían ser rechazados o modificados:
- La eliminación de la revisión obligatoria periódica de las autorizaciones para el uso de fitosanitarios (es el mecanismo principal para garantizar que los efectos nocivos que emergen del uso de estas sustancias químicas conduzcan a la restricción y eliminación del mercado)
- La extensión del período de gracia para tóxicos (el paquete Omnibus extiende a 36 meses el período de gracia para el uso continuado de sustancias activas consideradas demasiado tóxicas, lo que expone a agricultores, consumidores y al medio ambiente a un daño potencial, incluso cuando existe un conocimiento claro de riesgos inaceptables).
- La permisión para ignorar la ciencia más reciente en la autorización de productos (la propuesta Omnibus eliminaría el requisito de incluir la evidencia científica más reciente sobre los peligros de las sustancias activas al autorizar el uso de productos fitosanitarios).
La evidencia científica documenta que el uso de plaguicidas es un motor reconocido del declive de la biodiversidad, afectando a insectos, aves, anfibios, organismos del suelo y mamíferos. De hecho, la carta subraya que, en el marco legislativo actual, incluso antes del Omnibus, la evaluación de riesgos de los productos fitosanitarios ya presenta deficiencias, centrándose en sustancias individuales y escenarios controlados, e ignorando la evaluación de las mezclas de plaguicidas que son habituales en el medio ambiente y pueden ser más nocivas que sus componentes individuales.
Las revisiones periódicas de la autorización de fitosanitarios y la consideración de la evidencia científica en dichas revisiones permitieron, por ejemplo, restringir los usos de algunos insecticidas que estaban detrás del declive de los insectos polinizadores, el cual afectaba no solo para los ecosistemas sino al propio sistema de producción agrícola. Además, la exposición a ciertos plaguicidas está asociada con un mayor riesgo de afecciones crónicas en humanos, incluyendo ciertos cánceres, enfermedades neurodegenerativas y trastornos del neurodesarrollo.
Por todo ello, los científicos hacen un llamamiento para garantizar una evaluación sólida de los riesgos asociados al uso de productos fitosanitarios, que proteja la biodiversidad, los ecosistemas y la salud humana, rechazando las disposiciones nocivas del paquete Omnibus y fortaleciendo la regulación actual. La carta, que puede ser consultada íntegramente a través de este enlace, concluye recordando que es posible lograr sistemas agrícolas eficientes y resilientes mientras se mantienen los plaguicidas dañinos fuera del mercado.