Catedrático de Sanidad Animal de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) e investigador del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC – CSIC, UCLM, JCCM), Christian Gortázar es uno de los seis elegidos para formar parte del comité de expertos que marcará las pautas para luchar contra la enfermedad que ha irrumpido de manera frenética en la provincia de Barcelona. En Club de Caza nos hemos puesto en contacto con él para conocer en qué consistirán estas acciones y, sobre todo, qué papel juega el cazador en esta situación tan delicada.
—Nos gustaría saber en qué va a consistir tu trabajo como parte del comité de expertos del Ministerio contra la PPA
—Revisaremos los posibles orígenes del brote, su evolución y sus consecuencias. Es un grupo amplio, con expertos en sanidad animal, producción porcina, virología y gestión sanitaria.

Gortázar trabajando en un estudio de modelo matemático de control de la peste porcina africana.
—¿Cuál va a ser el primer paso en esta lucha contra la enfermedad?
—El procedimiento está bien establecido por la Comisión Europea y reflejado en los manuales de actuación nacionales y regionales. Al principio, es importante definir bien la zona afectada. Conviene dejar a los jabalíes tranquilos, pues, en principio, el propio virus acabará con ellos y lo que no conviene es que salgan de la zona. Conviene vallar, pero al tratarse de un hábitat urbano no es posible un vallado completo. Además, hay que localizar, retirar y destruir los cadáveres para que no supongan una fuente de infección. A continuación, convendrá reducir la población de jabalíes de los alrededores para evitar el riesgo de extensión del brote.
—¿Cómo has llegado a formar parte del equipo? ¿Se han puesto en contacto contigo? ¿Te han recomendado desde el IREC?
—Nuestro mundo es muy pequeño y no hay tantas personas con conocimiento en ambos campos, el de las enfermedades, incluyendo la PPA, y el de la ecología del jabalí.

Retiran un cadáver de jabalí encontrado junto a una carretera de Collserola.
—Supongo que uno de los planes pasa por detectar el origen de la enfermedad. ¿Cómo se plantea esta tarea tan trascendental?
—No sé si llegará a saberse con seguridad, pero dependerá mucho de los resultados de la secuenciación del ADN. Lo importante, en cualquier caso, no es tanto el origen como el hecho de que se trata de un virus algo distinto a los que vienen circulando en otros países de la UE. Eso puede afectar a su epidemiología y genera bastante incertidumbre.
—¿Hay riesgo de que la enfermedad se expanda o, por otra parte, aparezca en otro punto de España en un plazo corto de tiempo?
—Llevamos años señalando que la PPA puede aparecer en cualquier momento, en cualquier parte. Eso no ha cambiado. Puede entrar de cualquier país infectado, por muchas vías. Que el brote de Bellaterra se expanda o no depende de muchos factores. Que se trate de un virus distinto y una población de jabalíes periurbana no ayuda.
—¿Qué pasaría si se contagia un cerdo doméstico?
—Implicaría cambios en la gestión y, sobre todo, un impacto económico y de reputación aún mayor.

—¿Qué papel debería haber tomado y deberá tomar el cazador en el futuro como agente de control poblacional de la especie?
—Este asunto daría para un libro. La caza puede ayudar al control de la población de jabalíes. Pero hay una parte de los cazadores que no entiende esta necesidad. Sigue habiendo muchos cazadores que se niegan a matar hembras o bermejos. Incluso hay quien se resiste abiertamente a reducir la población. Hay que hacer mucha pedagogía, pues nos jugamos la viabilidad del sector porcino (17 % del PIB agrario y 300 mil puestos de trabajo), el futuro de la caza mayor y la imagen de la caza.
—Hace pocos días conocíamos que muchos jabalíes murieron en la zona cero por atropellos. La respuesta mayoritaria y masiva de nuestros lectores y usuarios es la incredulidad. ¿Es posible que más de 30 animales encontrados sin vida en aquel entorno murieran atropellados?
—La zona cero es grande, seis kilómetros de radio dan para mucho, y es un hábitat periurbano con mucho tráfico. Nos sorprenderíamos de la cantidad de atropellos de jabalí que pasan desapercibidos. Y no todos los cadáveres no positivos son por atropello; habrá también otras causas, incluso infecciosas, distintas a la PPA.

—A raíz de esto, ¿es posible que vaya a cambiar la caza del jabalí en España como la conocemos actualmente? Es decir, las restricciones normativas se van dejando de lado (modalidades, visores térmicos y nocturnos)… ¿Vamos camino de una emergencia cinegética normalizada?
—Lo malo es que se empieza por ahí, pero se puede acabar sin jabalíes que cazar si la PPA se extiende. Me parece sensato que España regule la caza del jabalí de la misma forma que otros países afectados por la PPA, es decir, con térmicos, acoplados o no, e incluso con silenciadores.
—¿Quieres añadir algo que consideres importante que deba conocer la sociedad en general o el cazador en particular?
—Los próximos meses van a situar la actividad cinegética en la diana. La PPA puede suponer una oportunidad si se logra controlar pronto y la sociedad percibe que el colectivo cazador ha actuado de forma solidaria y responsable. Si se descontrola la PPA, políticos, animalistas y demás ralea tendrán un argumento más para cebarse con la caza.