Sucedió el pasado sábado por la mañana. Un jabalí joven, de pequeño tamaño, entró en una zona comercial, concretamente en una floristería, donde curioseó en la zona de plantas y árboles de Navidad. De ahí pasó a una panadería, atraído por el olor a estos productos recién sacados del horno.
Un jabalí atraído por plantas y panecillos
Así lo describe en sus medios oficiales de difusión y comunicación la Policía de Pilsen, en la República Checa:
«Si tienes dientes grandes y torcidos y cerdas en la espalda, ir al centro comercial no es precisamente buena idea. Así empezó una de nuestras historias preadviento más inusuales. El sábado a las 11:43 recibimos una notificación de seguridad en la línea 156 de que un jabalí andaba correteando por la floristería Tesco, en Rokycanská. Al parecer, buscaba algo debajo del árbol. O el propio árbol».
«Para cuando llegaron nuestras patrullas, el cliente navideño ya no se había dirigido a la sección de productos orgánicos, sino a la panadería, aparentemente atraído por el olor a panecillos recién hechos y dulces navideños. Los agentes lo aseguraron con dos trampas y juntos lo sacaron al exterior. Luego lo llevaron a los campos, donde los agentes se despidieron de él y el jabalí huyó felizmente a la naturaleza».