Un jabalí se refugia en un molino del consejo de Ribadesella para escapar de dos perros de rastro
El cochino no es capaz de escapar del fino olfato de los canes de la cuadrilla de Josín. Los trailleros lo obligan a abandonar el canal de la edificación en un peligroso lance, ya que no van armados.
La caza del jabalí con perros de rastro es una modalidad muy arraigada en las comunidades del norte de España. Las razas más comunes utilizadas en este tipo de caza son el sabueso español, diferentes razas de griffones y el beagle. Los perros siguen el rastro del jabalí, generalmente atraillados. Los cazadores se distribuyen en las posibles rutas de huida de los cochinos una vez que los perros los han localizado.
Un astuto jabalí frente a unos experimentados trailleros y sus perros
El comportamiento de un cochino de 60 kilos ha sorprendido a los perreros que participaban en una cacería en Ribadesella, en el lote de Santianes, parroquia del concejo del Principado de Asturias. Los perros de Javi y Riki son los encargados de levantar al jabalí. Los bravos monteros de Ucieda siguen a los canes hasta un molino. El suido se ha refugiado en el canal de la construcción. Los trailleros se arman de valor para obligar al jabalí a abandonar el conducto y así evitar que pueda herir a los cánidos. El cochino sube por una escalera de piedra para escapar del canal. Por suerte, no embiste a los cazadores en su intento de huida. Finalmente, la cuadrilla de Josín logra hacerse con el cupo de dos jabalíes.
Un activo defensor de la caza del jabalí con perros de rastro
Este tenso momento ha sido publicado por David Fernández, colaborador habitual de Club de Caza, en su página de Facebook y en la cuenta de Instagram ‘Batidas Jabalí’. El cazador es uno de los mayores valedores en España de la caza tradicional del jabalí con perros de rastro.

