Caza su primer ciervo y cumple su sueño en el día más feliz de su vida
Nacho Torralbo cazó su primer venado en la finca Valdelagrana con un bonito lance, un día inolvidable para todos los presentes. Cuenta que es un chico con problemas y, según sus palabras, fue el día más feliz de su vida.
Durante la pasada campaña de recechos durante el celo del ciervo, un grupo familiar de cazadores acudió a la finca Valdelagrana, en Jaén, a los pies del Santuario Virgen de la Cabeza. Fue la mañana del día 12 de octubre. Uno de los familiares de Nacho, el protagonista de esta crónica, nos detalla todo lo que sucedió aquella mágica jornada tras los ciervos andaluces.
«Salimos temprano a recechar y después de ver varios venados y algún gamo que no pudo tirar Nacho, ya volviendo a la casa, todos con el ánimo un poco apagado y cerca de las 11, en un testero, a unos 120 metros, apareció este bonito venado que parecía un cuadro de Aldehuela».

Un disparo certero y un sueño cumplido
Sin pensarlo mucho, Nacho le disparó, alcanzándole en el costillar con el disparo de su rifle calibre .243 Win. Cuando cayó, decíamos que parecía que lo había puesto la Virgen de la Cabeza. Fueron todo fuertes emociones y gran alegría. Su padre y hermano no se lo podían creer. El momento se transformó en abrazos y lágrimas que no cesaron durante un buen rato.
Su hijo, con los problemas de movilidad y de autismo con los que ha vivido desde su nacimiento, había cumplido su sueño de ser cazador. Como contó posteriormente en la comida, había sido el día más feliz de su vida, bendita caza.