El vuelo de una avioneta provoca la estampida de un inmenso rebaño de cabras monteses
El grupo de cabras, compuesto por más de un centenar de ejemplares, forma una fila interminable mientras se desplaza por las rocas. Entre los bóvidos hay varios machos con unos espectaculares trofeos.
Este documento de naturaleza ha sido grabado por Pedro Arroyo, un naturalista y fotógrafo de naturaleza segoviano de reconocido prestigio. Comparte en su perfil de Facebook, cuenta de Instagram y canal de YouTube, de nombre Pedro Arroyo Fotografía y Naturaleza, las imágenes de la fauna ibérica que capta el objetivo de su cámara. Cuenta con publicaciones con más de 300.000 visualizaciones.
La cabra montés, una especie endémica de la Península Ibérica
En España existen dos subespecies vivas de cabra montés. La Capra pyrenaica pyrenaica, conocida como «bucardo», se extinguió en enero de 2000, cuando murió el último ejemplar en los Pirineos, y la Capra pyrenaica lusitanica a finales del siglo XIX. La Capra pyrenaica victoriae habita en el centro de la península, principalmente en la Sierra de Gredos y el Sistema Central. La Capra pyrenaica hispanica es la subespecie con mayor distribución. Se encuentra en lugares como los Puertos de Tortosa-Beceite, Sierra Nevada, las Sierras de Cazorla y Segura y la Serranía de Ronda.
Las cabras monteses fueron reintroducidas en la Reserva Regional de Caza de Riaño en el año 1991
En el área donde Pedro Arroyo ha grabado estas impresionantes imágenes habita la subespecie Capra pyrenaica victoriae. Esta subespecie, originaria de la Sierra de Gredos, ha sido reintroducida en diversas zonas de la Cordillera Cantábrica, incluyendo la montaña de Riaño y los Montes de Ancares, la Sierra de Guadarrama, Galicia o las Batuecas. Se caracteriza por sus cuernos en forma de lira y el pelaje negro de los machos en la época de celo. El segoviano localiza a un grupo de monteses en el pico Yordas, una de las cumbres emblemáticas de las montañas de Riaño. Lo que no esperaba el fotógrafo era que, al sobrevolar la zona una avioneta, emergieran de entre las rocas más de un centenar de cabras.

