40 años de rehalero y la pasión intacta por la caza
La edad no es obstáculo para los buenos perreros. Un veterano rehalero conquense abate a cuchillo un jabalí de largos y gruesos colmillos en un peligroso agarre.
El navajero ha sido abatido en una montería celebrada en Cuenca. Alberto Fuero Morillas acompañaba a su hija Paula durante la cacería. En el momento en que los perros de la rehala sujetan al cochino, la rehalera se encuentra alejada del agarre.
El rehalero acude en auxilio de los canes y abate al macho de una certera cuchillada. La cazadora dedica unas emotivas palabras a su padre junto a la foto del jabalí en redes sociales: «Quién tiene un padre tiene un tesoro. Por todo lo aprendido y lo que me queda por aprender de ti».

Uno de los primeros rehaleros de la provincia de Cuenca
Alberto nació hace 69 años en el municipio conquense de Mariana. Se inició en la caza cuando aún era menor de edad, cazando la liebre con perros de rastro. A los 16 años obtuvo el permiso de armas y la licencia de caza. Cuando finalizó el periodo de servicio militar adquirió sus primeros perros de caza mayor. Junto a su amigo Pepe iba a cazar jabalíes al salto.
A los 26 años creó su propia rehala. Las rehalas Alberto están compuestas actualmente por varios tipos de sabuesos, podencos andaluces, dogos argentinos y cruces de estas dos últimas razas. El cazador está jubilado, pero acompaña en las monterías a sus hijos.

Una familia y todos son rehaleros
Alberto ha transmitido su pasión por la caza a sus hijos Paula y Daniel. En la actividad cinegética no se hacen distinciones de sexo, mostrando una vez más el carácter integrador e igualitario de la caza. Los hijos del veterano rehalero son propietarios de tres rehalas de perros. Cada uno de los equipos de canes, cuando sale al campo, está dirigido por uno de los miembros de la familia.
Daniel cuenta con más de dos décadas junto a sus perros en el monte y la benjamina de la familia, Paula, con más de cuatro lustros a sus espaldas en la rehala.


