Un jabalí todoterreno escapa de los perros de rastro lanzándose por un cortado de montaña
La manera de proceder de este viejo macho para eludir a canes, trailleros y cazadores, demuestra la capacidad de supervivencia y la inteligencia que atesoran los solitarios.
Este espectacular lance de caza a jabalí en abierto ha sido publicado por David Fernández, colaborador habitual de Club de Caza, en su página de Facebook Batidas Jabalí. El cazador es uno de los mayores defensores en España de la caza tradicional del jabalí con perros de rastro.
El asturiano es un apasionado del rececho del corzo y la caza del jabalí en batida.
Un gran jabalí se lanza por una peña para huir de los perros
Los canes de Jandro Palacios levantan un enorme macho en una zona escarpada del Principado de Asturias. El cochino se detiene en varias ocasiones para ventear a los canes que lo persiguen y elegir una ruta de huida. La orografía del terreno lo obliga a huir por un cortado. Los perreros graban sorprendidos cómo se lanza al vacío. La vegetación frena la caída. Como podemos ver en las imágenes, el jabalí avanza sin dificultad alguna y escapa de los perros.
Las pezuñas de los jabalíes no están diseñadas para escalar
La estructura de las pezuñas de los cochinos consta de cuatro elementos agrupados de forma simétrica. Los suidos, a la hora de desplazarse, apoyan las cuatro pezuñas, a diferencia de otros ungulados como los cérvidos.
Esto permite que su área de apoyo se ensanche y encaje en un trapecio, posibilitando que se adapten a cualquier tipo de terreno. Las uñas de las patas delanteras de los suidos silvestres son más anchas que las traseras; esto se debe a que el peso que soportan las extremidades delanteras es mucho mayor que el que sostienen los cuartos traseros. Las pezuñas de los jabalíes están diseñadas para desplazarse en terrenos difíciles: poseen la fuerza y agilidad necesarias para trepar y escalar, si es necesario, para escapar de los depredadores.

