¿Cómo se comportan realmente los lobos ante la presencia humana?
La ciencia ha estudiado recientemente el comportamiento de los lobos cuando se encuentran con el ser humano. Te contamos los resultados y los confrontamos a casos recientes de encuentros entre cánidos salvajes y personas.
Varios investigadores, referenciados al final de este artículo, de distintos países han realizado un trabajo académico sobre el comportamiento de los lobos en una extensa área de Polonia: «Los lobos se abren paso en un paisaje humano de miedo». Colocaron sistemas de cámaras y altavoces ocultos para registrar la reacción de los depredadores a diferentes sonidos como ladridos de perros, voces humanas en voz baja y cantos de aves.
El objetivo era comprobar si existe ese temor atribuido a este superdepredador hacia los humanos y sus impactos comunitarios. Y así se concluyó: «Comprobamos experimentalmente el temor a los humanos en lobos y sus presas unguladas, y cuantificamos su actividad nocturna en un paisaje europeo representativo dominado por humanos».
Vídeo de lobos huyendo al sonar voces humanas
Los científicos apuntan que «Tanto los lobos como sus presas mostraron un temor significativo hacia los humanos. Los lobos y sus presas mostraron una probabilidad más del doble de alta de huir y una velocidad de abandono del lugar dos veces mayor en respuesta a la presencia humana, en comparación con los grupos de control. Tanto los lobos como sus presas presentaron hábitos nocturnos similares y fueron significativamente más nocturnos que los humanos».
Vídeo de presas de lobos huyendo de voces humanas
Los autores aseguran que «Nuestros resultados verifican experimentalmente que el miedo a los humanos atrapa a los lobos y sus presas en la oscuridad, corroborando así la universalidad del miedo de los lobos hacia los humanos y, por lo tanto, contribuyen a reorientar el debate sobre el conflicto entre humanos y lobos, pasando de la supuesta intrepidez de los lobos a la influencia de los humanos en la alimentación, lo que explica mejor por qué los lobos temerosos se arriesgan a encontrarse con el ser humano».
Los hábitos nocturnos de los lobos… ¿Por temor al ser humano?
Otra conclusión que leemos en el estudio apunta a que este miedo influye significativamente en el comportamiento de los lobos, especialmente en su ritmo circadiano: «En la zona de estudio, donde los lobos están estrictamente protegidos, estos animales eran casi cinco veces más nocturnos que los humanos».
Autores: Katharina Kasper, Elise Say-Sallaz, Maciej Szewczyk y DPJ Kuijper
Un lobo se acerca y mira fijamente a jinetes a caballo y ciclistas
Como sucede constantemente, surgen situaciones reales que confrontan directamente con este tipo de estudios y sus resultados. El comportamiento de un cánido salvaje puede estar altamente condicionado y variar en respuestas tan circunstanciales como es el encuentro con uno o varios seres humanos. Traemos un vídeo recientemente grabado en Países Bajos que muestra algo totalmente contrario a lo que evidencian los investigadores tras su trabajo en Polonia.
En las imágenes, el lobo solitario pasa literalmente entre distintos grupos de personas, hombres y mujeres adultos, que participan en una ruta montados en sus bicicletas y caballos por un camino rural. ¿Miedo? El depredador avanza parsimonioso, sin prisa, claramente sin huir, palabra clave tan repetida en la investigación citada, incluso deteniéndose y mirando fijamente a los seres humanos que han detenido su marcha y que se encuentran a escasos metros de su posición.
Solo un ejemplo, que no sienta cátedra, pero que abre las interpretaciones y sentencias sobre algo que no debe generalizarse, puesto que, como vemos, el lobo no teme siempre al ser humano.

