Cazan a los ladrones de gallinas de Valdecarros
Las continuas incursiones de los zorros han costado la vida a más de un centenar de aves de corral en la localidad salmantina. Los cazadores locales organizan una jornada de caza para controlar los daños causados por los raposos.
En Salamanca, la proliferación de los zorros se ha convertido en un grave problema para la ganadería. Los cánidos salvajes no solo atacan a las aves de corral, también matan a corderos y chivos en extensivo y en el interior de los establos.
Los cazadores acuden en auxilio de los vecinos
El fin de semana, Hugo y Fran, integrantes de Caza en Madriguera Traperos, pusieron sus perros de la raza jagd terrier a disposición de los miembros del coto social de Valdecarros, municipio de 310 habitantes situado dentro de la comarca de la Tierra de Alba.
En la cacería participaron siete cazadores locales, además de los Traperos. La jornada por control de daños a la ganadería se desarrolló en dos pajeras ubicadas en las proximidades del pueblo. Los especialistas en la caza de zorros en madriguera y superficie pensaban que los raposos que estaban matando las gallinas se refugiaban de día entre las alpacas, y no se equivocaron.
Caza de zorros con jagd terrier en pajeras
Arco, en solitario, es el elegido para penetrar en el primer pajar. Los nueve cazadores rodean las posibles rutas de escape de los depredadores. El valiente can obliga a los tres zorros que se encuentran entre las pajas a abandonar el refugio. Dos de ellos son abatidos; el tercero regresa a las alpacas malherido.
En la segunda pajera, de mayores dimensiones que la primera, son Thor y Kacha los encargados de lidiar con los raposos. En esta ocasión, dos cazadores se colocan en la parte superior de las alpacas para abatir a los ejemplares que intentan escapar de los perros por la parte superior del pajar. Abaten dos de los tres animales que salen a la superficie.

