Los cristales de los edificios son una trampa mortal para las aves
Colectivos animalistas denuncian la muerte de pájaros al impactar con las fachadas del Museo Cristóbal Balenciaga y el Gastronomy Open Ecosystem. Las construcciones se encuentran en la ruta migratoria de las aves que llegan a España por la costa vasca.
En el año 2023, cerca de mil aves de diferentes especies perecieron en tan solo una noche al chocar contra los cristales del edificio McCormick Place, situado en el estado de Illinois. Decenas de zorzales y becadas colisionaron contra los ventanales del centro de convenciones más grande de América del Norte durante la migración.
Las autoridades cifran cada año en 70.000 las colisiones nocturnas de aves con las ventanas de los edificios de las ciudades de Cleveland y Chicago.

Mirla sin vida junto al Museo Balenciaga.
Aves migratorias y autóctonas perecen al impactar con los cristales
Colectivos animalistas denuncian la muerte de aves al chocar contra las superficies acristaladas del Museo Cristóbal Balenciaga, edificio público consagrado a estudiar y mantener vivo el recuerdo del diseñador de moda, situado en Getaria, en Gipuzkoa, y del Gastronomy Open Ecosystem (GOe), centro internacional para la gastronomía, la innovación y la ciencia, ubicado en San Sebastián.
Según una de estas asociaciones, se han contabilizado 16 aves muertas junto al museo de Getaria, a las que hay que sumar la muerte de un ave que chocó contra el cristal del GOe. Las aves encontradas sin vida eran de las especies pito real, mosquitero común, curruca capirotada, reyezuelo, torcecuello o mirlo, todas ellas especies protegidas. El torcecuello figura, además, en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas en la categoría «De interés especial».

Zorzal muerto al impactar contra un cristal en Cádiz. Posteriormente, fue aplastado por un vehículo.
Las superficies acristaladas confunden a las aves
La transparencia de los cristales y los reflejos hacen creer a los pájaros que las imágenes del cielo o de la vegetación son un entorno seguro, por lo que no perciben el obstáculo. Los edificios situados en rutas de migración o rodeados de vegetación son especialmente peligrosos.
Expertos cifran entre 1.200 y 3.400 millones el número de aves que mueren por colisiones contra superficies de vidrio anualmente. En Europa, esta estimación varía entre 150 y 300 millones. Este problema puede mitigarse colocando pegatinas, usando cortinas, apagando luces innecesarias o modificando el diseño de los edificios para reducir la reflexión y el efecto de pasadizo.

