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Gigantescos bandos de palomas torcaces en el sur de Francia evidencian que la migración está cambiando

¿Seguirán su viaje migratorio o se quedarán en las zonas agrícolas y grandes pinares del país vecino? Los cazadores españoles aguardan con expectación nuevos movimientos de estas grandes masas de aves.

Gigantescos bandos de palomas torcaces en el sur de Francia evidencian que la migración está cambiando

Estamos en un punto crítico en los desplazamientos migratorios de especies como los zorzales, las becadas o las palomas torcaces. Especies esperadas con impaciencia en los montes y dehesas de la Península Ibérica, pero que no terminan de llegar en las cantidades que los aficionados a la cinegética esperaban. Caso aparte quizás sea la torcaz, con los últimos movimientos producidos en los últimos días, que elevaban las cifras de sus visitas otoñales por encima de la emblemática cantidad del millón de aves.

A pesar de estas cantidades, la mayoría de los grandes bandos de palomas torcaces están siendo grabados en sus viajes y, especialmente, en sus escalas para recuperarse físicamente. Como muestra, este vídeo grabado ayer en Francia. Vemos miles de ejemplares sobrevolando una zona en la que se detienen a descansar y alimentarse.

 

Cambios en la migración de las torcaces

Pero, cada año más, estas aves terminan allí su ruta al encontrar todo lo que precisan para pasar el invierno con garantías de tener a su alcance alimento, agua y lugares tranquilos para dormir. Un fenómeno que aterra a los cazadores españoles, pero que ha sido objeto de estudio científico, ratificándose con una autoridad total.

«¿Debo quedarme o debo volar? Fenología migratoria, decisión migratoria individual y estacionalidad», un estudio reciente (2022) realizado por Yvonne R. Schumm et al., que documenta las distintas estrategias en referencia a la migración de las torcaces, que han demostrado un hábito migratorio total en la mayoría de ejemplares, pero que también presenta un gran número de individuos residentes o sedentarios, a la vez que se han constatado comunidades parcialmente migratorias. Las principales conclusiones probadas por los investigadores giran en torno a cómo decisiones individuales (condición corporal, recursos locales) explican variaciones sobre si las aves migran o se quedan en zonas más cálidas.

Las tres estrategias migratorias de la paloma torcaz

El estudio comienza explicando que muchas especies utilizan la migración como estrategia para adaptarse a un entorno que cambia estacionalmente. En algunas especies, los patrones migratorios pueden variar entre diferentes áreas de cría o incluso dentro de la misma. La paloma torcaz (Columba palumbus), una especie paleártica abundante y extendida, presenta tres estrategias migratorias: estrictamente migratoria, parcialmente migratoria y residente, en sus áreas de cría europeas.

A partir de datos de recuperación de anillas y seguimiento por satélite, se ha investigado el comportamiento migratorio y de alimentación de las palomas torcaces que crían en el suroeste de Europa (Portugal) y Europa central (Alemania). Esto sirvió para descubrir que los individuos podían clasificarse como residentes (Portugal) o parcialmente migrantes (Alemania), y que los individuos migrantes seguían el sector europeo de la ruta migratoria del Atlántico oriental e invernaban principalmente en Francia.

Gigantescos bandos de palomas torcaces en el sur de Francia evidencian que la migración está cambiando

Este es el sector 82 del país vecino.

Los datos de seguimiento proporcionaron información sobre el comportamiento migratorio en años consecutivos, mostrando claramente que los individuos pueden cambiar de estrategia migratoria (residente o migrante) entre años, es decir, son migrantes parciales facultativos. Mientras que los individuos de Portugal permanecieron principalmente dentro de un gran parque (una zona verde urbana) durante todo el año, las palomas torcaces de la ciudad de Giessen (Alemania) abandonaban regularmente la zona urbana para buscar alimento en las tierras de cultivo circundantes (con una distancia media recorrida de 5,7 km), especialmente de julio a septiembre.

El suroeste de Francia se está asociando con la intensificación del monocultivo de maíz. Hasta la realización de este estudio no existían datos concluyentes sobre la fidelidad de la paloma torcaz a sus zonas de invernada, pero estos investigadores, basándose en datos de seguimiento de Argos y GPS, aportan evidencia de una baja fidelidad a las zonas de invernada, en contraste con la fidelidad a sus zonas de cría. Además, los datos de seguimiento revelaron el uso de múltiples zonas de invernada, presumiblemente en función de la disponibilidad y accesibilidad de los recursos alimenticios. La variación anual de las zonas de invernada, debido a la baja fidelidad a las mismas y al uso de múltiples zonas, podría explicar parcialmente las fluctuaciones en el número de palomas torcaces en sus zonas de invernada.

En este trabajo científico se observaron migraciones de tan solo entre 10 y 40 km, desde la zona urbana para invernar en bosques y tierras de cultivo cercanas en tres individuos. Curiosamente, independientemente de la distancia de migración (>100 km fuera de Alemania frente a <50 km dentro de Alemania), el inicio de la migración otoñal fue bastante similar (en promedio, el 11 y el 12 de noviembre, respectivamente), mientras que los individuos que invernaban fuera de Alemania llegaron casi un mes más tarde (8 de abril) a sus zonas de cría en comparación con los migrantes que invernaban más cerca de ellas. Invernar más cerca de las zonas de cría podría constituir una táctica intermedia entre la migración a mayor distancia y la residencia, minimizando la desventaja de los migrantes en la competencia por territorios de alta calidad debido a su llegada tardía a las zonas de cría.

Los movimientos migratorios varían de un año a otro

Estamos ante los primeros datos de seguimiento de palomas torcaces en Europa durante años consecutivos, revelando una marcada plasticidad en la migración y el comportamiento de búsqueda de alimento, tanto a nivel intraespecífico como intraindividual. De esta manera, se refuerza la evidencia de que los movimientos migratorios en aves parcialmente migratorias no son únicamente un comportamiento genéticamente determinado, ya que pueden variar de un año a otro. La variación individual e intraespecífica observada en la decisión migratoria podría estar influenciada por numerosos factores y sus interacciones, como la variación en la disponibilidad de alimento (local), por ejemplo, la fructificación masiva de robles o hayas, las condiciones climáticas como la temperatura invernal o la capa de nieve, o las características individuales.

Fuente:

Should I stay or should I fly? Migration phenology, individual-based migration decision and seasonal changes in foraging behaviour of Common Woodpigeons

Yvonne R. Schumm, Juan F. Masello, Valerie Cohou, Philippe Mourguiart, Benjamin Metzger, Sascha Rösner, Petra Quillfeldt

 


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