Una cazadora recorre más de 100 kilómetros para abatir cuatro perdices rojas autóctonas
Esta es la distancia que tuvo que recorrer la campeona de caza de becadas para lograr este valioso botín en cuatro días de caza. Solo los amantes de la caza de la patirroja con perros saben lo difícil que es, en estos tiempos, abatir un pájaro salvaje.
Mónica Ojeda se proclamó vencedora en el III Campeonato Femenino de Caza de Becadas celebrado en el Patrimonio Forestal de Sabaiza, terreno ubicado en el municipio de Ezprogui, perteneciente a la Comunidad Foral de Navarra. Logró el triunfo tras abatir dos arceas. La rehalera de Trespaderne, municipio burgalés situado en la comarca de Las Merindades, cuenta en su haber también con un segundo puesto en un campeonato de Caza Menor con Perro de Castilla y León y un primer puesto en el autonómico de San Huberto de Castilla y León.
La caza de la perdiz roja salvaje
El 26 de octubre se produjo la apertura de la veda general en Castilla y León. El periodo de caza se extiende hasta el cuarto domingo de enero. Los días hábiles de caza son los jueves, sábados, domingos y festivos. En las cuatro fechas en que la cazadora ha salido al campo, ha tenido que sufrir lo indecible para abatir cuatro perdices. En una de las jornadas recorrió más de 30 kilómetros y no pudo abatir pieza alguna, pese a que levantó varios bandos de pájaros y es una gran conocedora del terreno.

Media maratón para vencer a las bravas patirrojas
La media diaria recorrida en los cuatro días de caza ha sido superior a los 25 kilómetros. El sábado abatió una perdiz tras soportar más de cinco horas una intensa lluvia. Pese al gran esfuerzo realizado para lograr abatir cuatro pájaros, la cazadora está muy contenta. El año pasado tan solo logró cazar cinco perdices en los acotados en los que caza habitualmente, en la comarca de Las Merindades, situada en la provincia de Burgos. Los perros que acompañan a la castellanoleonesa son los setters inglés Bartolo y Sara, y la hembra de Epagneul bretón Etna.



