Dinamita para pescar sardinas: el escándalo que han denunciado los pescadores y ha investigado la Guardia Civil
La espectacular intervención de los agentes de la Guardia Civil ha culminado con cuatro investigados en Corcubión, un municipio costero de La Coruña.
Veinte agentes fueron destinados al operativo que tuvo lugar la mañana de ayer martes en el puerto pesquero. El operativo respondía a denuncias de pescadores profesionales que habían alertado sobre una posible práctica ilegal llevada a cabo por un barco en particular con base en Camariñas.
Habían alertado del uso de dinamita para la pesca de la sardina, un procedimiento penado por la normativa. Además de los agentes, se movilizó al servicio cinológico del Instituto Armado, con sus perros especializados en la detección de explosivos. Eran las ocho de la mañana.
Solo tres horas después terminaba el operativo con la detención de la tripulación de la embarcación y su traslado a un local de la localidad cercana de Cee, donde prosiguió el registro y las investigaciones. No ha trascendido aún si se intervinieron materiales explosivos durante los registros.

Imagen de archivo de cartuchos explosivos incautados por la Guardia Civil en prácticas pesqueras ilegales.
Cómo actúa la dinamita en la pesca ilegal de la sardina
El objetivo es atraer a las sardinas para capturarlas en las redes de pesca. Las detonaciones atraen a los desorientados peces hacia la superficie, donde son presa sencilla de esas redes. Muchas de las investigaciones de las autoridades, con sus perros de búsqueda al frente, no dan los frutos esperados porque los dinamiteros las ocultan en el fondo del mar, señalizados con boyas incoloras marcadas por GPS.
Peces afectados que acaban muriendo
Cuando son utilizados esos cartuchos de dinamita, pólvora o gelamonita, su onda expansiva alcanza cinco veces más extensión que cuando es utilizada fuera del agua, ya que la difusión del sonido es de 1.500 metros por segundo. Esto ocasiona daños en los peces que se encuentran en su radio de alcance, afectando a sus órganos blandos, como el oído interno, donde encontramos el sentido del equilibrio, o su vejiga natatoria, que controla la profundidad a la que nadan. Esto las lleva a subir a la superficie bajo esa desorientación mencionada. Lo peor es que los que no se capturan mueren en pocos días debido a los daños recibidos.
