Graban una cigüeña totalmente negra en Cádiz
Nuestro compañero José Manuel nos envía estas curiosas imágenes en las que vemos un grupo de cigüeñas blancas en un prado, pero un ejemplar destaca entre el resto por su oscuro plumaje, a pesar de que morfológicamente es exacta a las demás.
El ave cuenta con un plumaje totalmente oscuro. La distancia evita distinguir con exactitud, pero podría tratarse de un ejemplar de cigüeña blanca melánica, aunque también podría tratarse de un ejemplar joven de cigüeña negra, como nos indican varios expertos consultados.
Melanismo: la afección que tiñe de negro a algunos animales
El melanismo consiste en una rara afección que sufren algunos individuos de especies animales originada por un exceso de pigmentación oscura de la piel o las plumas que cubren su cuerpo. Se debe a una rara mutación genética que afecta a individuos aislados o a poblaciones localizadas con escasa variedad genética. Los animales que la presentan muestran la piel, el pelo o las plumas de color oscuro y lo podemos encontrar tanto en aves como en mamíferos como conejos o también ungulados como los corzos, así como en reptiles.

Cigüeña blanca melánica fotografiada en Monfragüe en 2015.
¿Cigüeña blanca o negra?
La cigüeña negra es un poco menor en tamaño que su pariente la especie blanca. Alcanza tamaños de entre 95 y 100 centímetros, con una envergadura de entre 144 y 155. Sus patas, pico y zona alrededor de los ojos son de color rojo. No es completamente negra, como la que vemos en estas imágenes, luciendo un vientre y parte superior de las patas de color blanco que contrasta con el resto del plumaje, completamente oscuro.
Además, los ejemplares jóvenes se diferencian de los adultos porque la carúncula, patas y pico no lucen ese color rojo característico, y el plumaje dorsal, el de la cabeza y el cuello no es negro, sino parduzco y sin brillo. El color de la carúncula, pico y patas es verde grisáceo. Las plumas de la cabeza, cuello y pecho son más claras que las de los adultos, de un tono pardo oscuro, con las puntas blancas, lo que le confiere un aspecto moteado.
Otro motivo que nos invita a pensar que se trata de un ejemplar melánico es que la cigüeña negra prefiere hábitats boscosos y remotos, comportándose de manera mucho más solitaria, en contraste con la cigüeña blanca, que habita zonas abiertas que pueden encontrarse cerca de los humanos y sus poblaciones.

Cigüeña blanca melánica fotografiada en el sur de Cádiz.
Avistamiento de cigüeñas melánicas
A pesar de que se trataría de un caso excepcionalmente raro, no sería algo único. Las cigüeñas melánicas se han ido registrando en distintas zonas de la península desde hace años. En 2015 fue fotografiada una en Cáceres, concretamente en Monfragüe. Un año antes se registró un ejemplar en un nido de San Martín de Valderaduey, en Zamora, mientras que en Tarifa también hemos encontrado testimonios de ejemplares de color negro en bandos de cigüeñas blancas.

Cigüeña blanca melánica observada en San Martín de Valderaduey, Zamora, en 2014.