Tiran un enorme siluro en una papelera de Logroño
El gran pez apareció con la cabeza fuera en una papelera de la ciudad riojana. Su gran tamaño dejaba esta impactante imagen grabada por uno de los vecinos de la zona.
La obligación de sacrificar a los ejemplares que se capturen en las aguas nacionales debido a su origen como especie invasora divide a los aficionados a su pesca. La pasión que desata este bagre europeo (Silurus glanis) entre los pescadores de río y embalse ha crecido tanto como el tamaño de alguno de los peces, que llegan a superar los 2,5 metros de longitud.
Una pésima imagen, aberrante, de mal gusto
El que protagoniza esta noticia no es tan grande, pero sí que se trata de un ejemplar destacable que no han conseguido meter entero en una papelera callejera de Logroño. Desde la Federación Riojana de Pesca consideran el acto una «irresponsabilidad». Se cometió el pasado sábado en un punto de basura ciudadano cerca del Centro Comercial Berceo, a la vista de miles de personas que pasan por allí a diario.
Desde la federación de pescadores recuerdan que lo más conveniente es depositar el cuerpo sin vida de este pez alóctono en un contenedor de materia orgánica. La papelera se encuentra a solo 200 metros del río Ebro y junto a un estacionamiento público. Esto hace sospechar que quien capturase al pez, lo dejó en el primer punto de basura que encontró al abandonar el río.
Un aficionado a la pesca efectúa un resumen del sentir de muchos de los integrantes del sector tras ver el vídeo:
«Una pésima imagen que no corresponde para nada a lo que se fomenta como pesca deportiva: respeto al entorno, a las especies y enseñar a los más jóvenes la importancia de estar en un río o en un embalse en estos tiempos difíciles… Esta especie alóctona tiene un gran impacto en los ecosistemas de agua dulce donde habita y se debe cumplir la ley, pero no de la forma aberrante, de mal gusto y que para nada corresponde o representa al gran colectivo de pescadores… Una pena porque la puñetera foto va a dar que hablar».
Erradicación del siluro
Desde la Administración se inició la guerra al siluro por tratarse de un peligroso y voraz depredador de cualquier forma de vida de nuestros ríos y pantanos que come todo lo que cabe en su enorme boca. Desde perros a aves como las palomas, incluso se ha encontrado una pata de ciervo en el estómago de uno de estos bagres.