Pesca un siluro albino de más de 2 metros en la canalización urbana del río Segre
Un gigante de 70 kilos que vivía en un cauce canalizado de un metro de profundidad. Así es el siluro que fue pescado el pasado martes en el tramo urbano del río que atraviesa Lleida.
La expansión de esta especie alóctona y catalogada como invasora, además de tremendamente dañina para la avifauna local, no encuentra obstáculos. Ni siquiera en los tramos canalizados y rectificados, con los márgenes reforzados del río al atravesar de norte a sur la ciudad catalana.
Esto quedó probado el pasado martes cuando un pescador local consiguió capturar y sacar del agua un extraordinario ejemplar de 2,12 metros de longitud y 70 kilos. Los Agentes Rurales sospechan que la especie ha llegado hasta este tramo del río por causa de liberaciones ilegales, hechos delictivos que están penados con multas de entre 3.001 y 12.000 euros. Esta teoría viene apoyada en el hecho de que la compuerta de Butsenit, río arriba, se convierte en un obstáculo insalvable para que los siluros continúen su camino por el Segre hasta Lleida.
Un sueño de pescador de siluros
Pero el hecho es que los hay. Y no solo uno, el que se pescó esta semana, ya que el propio aficionado ha confirmado que había «sacado otros colosos, pero ninguno tan especial como este». Alguien que ha explicado que llevaba dos años tras el pez, controlando sus hábitos y manías, buscándolo insistentemente, hasta que «el día que menos preparado iba», con un whopper de superficie y un equipo light de media bovina de hilo, clavó al titán y libró una lucha de paciencia y maña que terminó decantándose del lado del pescador. «Un sueño poder sacar este pez, en mi ciudad, Lleida, y más de este tamaño, en el coto que frecuento todos los días prácticamente», concluye el experimentado pescador.