Consultamos a los veterinarios de cabecera de Club de Caza por la causa del extraño comportamiento de este animal. Los profesionales coinciden en su diagnóstico: es un caso típico de cenurosis.
¿Qué animales pueden padecerla y cómo se transmite la cenurosis?
La falsa locura es una parasitosis del sistema nervioso central causada por el parásito Coenurus cerebralis, que afecta, entre otros animales, a los ungulados silvestres, conejos, liebres, caballos, ganado vacuno y ovino, camellos, dromedarios y jirafas. El parásito en fase adulta se encuentra en el intestino de los perros y otros carnívoros salvajes, quienes son los huéspedes definitivos. Se infectan al consumir carne de herbívoros infectados que contienen el metacestodo.
Las heces de los carnívoros liberan los huevos del parásito, contaminando el pasto y el agua.
Los rumiantes y otros animales ingieren los huevos mientras se alimentan o beben, volviendo a iniciar el ciclo.
¿Cuáles son los síntomas de la cenurosis?
Los ciervos actúan como hospedadores intermediarios de la modorra. Ingieren los huevos del parásito al consumir alimentos o agua contaminados. Las larvas se desarrollan en el cerebro y la médula espinal, formando un quiste lleno de líquido llamado cenuro. Esto causa síntomas neurológicos como convulsiones y problemas de coordinación, como le ocurre a este venado.
Además de estos síntomas, los animales afectados por la cenurosis presentan cambios de comportamiento y nerviosismo, afectación del sistema nervioso central, pérdida de la conciencia, somnolencia profunda o estado de letargo, apatía, pérdida de apetito o sed, cambios en los patrones de sueño, fiebre, diarrea, dificultad respiratoria o vómitos.
En humanos es una zoonosis poco frecuente. Los síntomas pueden ser graves, como convulsiones, parálisis, dolores de cabeza y trastornos visuales.

