Pesca extrema de sargos desde acantilados en la costa vasca
La captura de sargos en las rompientes es una modalidad de pesca solo apta para pescadores experimentados. Los aficionados que la practican se enfrentan al oleaje para sacar del mar peces de gran tamaño.
Ander Ramos es un apasionado de la pesca a boya de sargos y de la caza del zorzal y la paloma torcaz en los pasos tradicionales del norte de la península.
La pasión del guipuzcoano por la pesca es tal que dedicó gran parte de su estancia en Ecuador junto a su pareja a pescar peces tropicales.
Pescando en Ecuador.
Media vida pescando sargos desde acantilados
El colaborador habitual de Club de Caza lleva dos décadas capturando sargos a boya en la costa vasca. El viernes disfrutó de una jornada de pesca en las rompientes atlánticas del monte Jaizkibel, situado en la provincia de Guipúzcoa, en el País Vasco.
Las olas de más de un metro y medio de altura pusieron a prueba al pescador vasco. Gracias a su pericia y al conocimiento de esta peligrosa costa, capturó varios sargos. El de mayor tamaño alcanzó en la báscula un peso de 1,178 kilogramos. El mayor ejemplar capturado por Ander llegó a los 1,820 kilogramos.
Para la captura de los peces a boya utilizó una caña Veret Arcadia Strong de una longitud de 6,30 metros.
La pesca a boya
La pesca al corcheo es una modalidad que utiliza un flotador para mantener el cebo a una profundidad determinada. El hundimiento de la boya avisa al pescador cuando hay una picada. Esta técnica se practica tanto en aguas calmadas como en las bravas costas del norte de la península.
Las cañas utilizadas son de mayor longitud que las de surf casting. Se recomienda, para pescar a boya, cañas de carbono que van desde los seis a los siete metros de longitud, con una resistencia de al menos 6 kilogramos, ya que será necesario levantar piezas de gran tamaño desde gran altura.
El carrete que porta la caña puede ser de tambor fijo o giratorio. El hilo más adecuado es un trenzado, con mayor resistencia que el sedal de fluorocarbono.

