¿Sabrías decir cuántos ciervos forman esta manada que atraviesa una pista forestal?
Un rebaño interminable de venados es levantado por los perros en una batida. El grupo de ungulados tarda más de 20 segundos en pasar frente al cazador.
Estas espectaculares imágenes han sido publicadas en la página de Facebook de la empresa cinegética gala Tuchassou. Los gestores ofrecen la posibilidad de disfrutar de la caza mayor y menor en diferentes destinos europeos.
El crecimiento exponencial de la población de ungulados silvestres está poniendo en peligro la supervivencia del sector primario.
Imágenes como estas son el sueño para un montero y la pesadilla de un agricultor o ganadero. Los labradores temen que los animales supervivientes de los incendios en España se desplacen a las zonas de cultivo para alimentarse. En Zamora, concretamente en Tábara, Escober de Tábara, San Pedro de la Viña, Fontanillas y alrededores, cientos de ciervos y corzos devastan los cultivos y causan un gran número de accidentes de tráfico.
José Manuel Ballesteros, ganadero y agricultor zamorano, ha denunciado en numerosas ocasiones en redes sociales la dramática situación que están viviendo. Además de devorar las siembras, inmensas manadas de ciervos se comen el pienso de las ovejas, con el peligro que esto supone para el ganado. Los ciervos pueden transmitir a las ovejas el virus de la Lengua Azul y la Enfermedad Hemorrágica Epizoótica.
Manadas incontables de ciervos
Los daños causados por los ungulados salvajes en España incluyen la degradación del hábitat, la pérdida de cosechas y cultivos, deterioros en las instalaciones agrícolas e infraestructuras y la transmisión de enfermedades al ganado. En la zona de la Montaña de Alicante, los daños por la fauna salvaje se cifran en 10 millones de euros al año. COAG eleva a más de un millón de hectáreas agrícolas el terreno dañado por la fauna silvestre. La caza es el único método viable para controlar la población de ciervos y prevenir la propagación de enfermedades.

