En un parque público de Málaga aparecieron más de veinte aves muertas. Siguieron casos similares en Sevilla y Huelva y otro caso en un somormujo encontrado en Doñana dentro del término municipal de Aznalcázar. En el primer brote, en el parque de Huelin, las aves muertas, anátidas, aparecieron en uno de los lagos del espacio verde. Inmediatamente el ayuntamiento clausuró el parque para realizar las pruebas de laboratorio que confirmaron las sospechas.

Aves encontradas muertas en el parque Tamarguillo de Sevilla.
La reacción internacional no ha tardado en llegar. Hong Kong ha sido el primer territorio en suspender la compra de carne de ave y huevos de Baddajoz, Huelva, Toledo y Sevilla. Se espera que otras regiones y países hagan lo propio, sobre todo aquellas cuyas políticas restrictivas son más estrictas ante enfermedades como esta.
La influenza aviar, comúnmente conocida como gripe aviar, es una enfermedad que se contagia fácilmente entre las aves de todo el mundo. Actúa de manera rápida y la sintomatología suele dejarse notar con dificultad respiratoria, inflamación de cabeza y cuello, diarrea y disminución de la puesta de huevos. La suelen extender las especies silvestres en sus viajes migratorios, desde aves acuáticas como patos, gansos, fochas o cisnes, así como gaviotas, alcatraces o cormoranes, así como palomas y otras aves migratorias que llevan consigo el virus durante esas distancias de cientos o miles de kilómetros, llegando a las aves de corral como pollos, pavos, patos o gansos, e incluso a especies bovinas como las vacas lecheras de Estados Unidos. Allí se han comunicado decenas de casos humanos confirmados. Los síntomas en personas contagiadas comienzan con fiebre alta, dolor de garganta, tos, neumonía grave y, como hemos señalado, incluso la muerte del enfermo.
La Junta de Andalucía ultima un protocolo de coordinación para actuar contra la enfermedad
Salud ha realizado 10 PCR a los trabajadores que han estado en contacto con las aves muertas en el foco del Parque del Tamarguillo y todas han resultado negativas. Las consejerías de Salud y Consumo; Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural y Sostenibilidad y Medio Ambiente ultiman un protocolo de actuación para indicar a los municipios los pasos a seguir en caso de sospecha de focos de ‘influenza aviar’ en parques urbanos y periurbanos en los que existan aves de corral, aves silvestres de forma residencial, otras aves cautivas o láminas de agua como estanques o lagunas.
El protocolo, que recuerda que estas medidas de vigilancia y control son responsabilidad de los ayuntamientos afectados, en tanto que titulares de los parques, establecerá medidas respecto al cuidado y mantenimiento de la avifauna residente; a las condiciones de las láminas de agua; a los trabajadores en contacto con aves, sus alojamientos y limpieza, así como respecto al público.
En este sentido, la Consejería de Salud y Consumo facilitará a los ayuntamientos cartelería con indicaciones dirigidas al público en general que se deberá colocar en los accesos a los parques. Entre estas indicaciones, destaca la prohibición de dar de comer a las aves, evitar el contacto directo con ellas, mantener la mascota atada y alejada de las aves; evitar tocar las zonas sucias con excrementos de aves; mantener una higiene de manos adecuada; no tocar cadáveres y avisar a un trabajador del parque en caso de encontrar un ave muerta.
El protocolo también establece medidas específicas en caso de sospecha de foco de ‘influenza aviar’ sobre la detección de cadáveres, recogida, eliminación y limpieza y desinfección de la zona e informar a las delegaciones territoriales o a las Oficinas Comarcales de Agricultura (OCA). Además, el ayuntamiento o el titular de la explotación deberá identificar a las personas expuestas y conformar una lista y cerrar temporalmente el espacio. La reapertura de estos espacios se decidirá de forma conjunta.
En caso de confirmación de un foco de gripe aviar, el ayuntamiento o titulares de la explotación debe transmitir la lista de personas expuestas a la Delegación Territorial de Salud y Consumo para que se inicie el protocolo de vigilancia en humanos que ya está establecido y que comienza con una evaluación del riesgo de contagio de las personas expuestas.
Vigilancia en humanos
Tras la identificación de los posibles contactos por parte del ayuntamiento o titular de la explotación, Salud realiza una valoración de cada caso y un seguimiento de las personas expuestas a estas aves o a ambientes contaminados durante 10 días, vigilando los posibles síntomas y la aparición de fiebre.
En paralelo (incluso cuando no aparezcan síntomas), al cabo de cinco días de la exposición, Salud realiza una PCR específica para ver si el virus está presente en estas personas. Hasta el momento, desde la confirmación del foco de ‘influenza aviar’ en el Parque del Tamarguillo de Sevilla, se han realizado 10 PCR en humanos y todas han resultado negativas.
Asimismo, se identifican casos sospechosos en personas que acuden a su centro de salud con una clínica compatible con la gripe y señala haber estado en contacto con aves enfermas o muestras.
La Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica recuerda que la probabilidad de contagio de animal a humano es muy baja y que, hasta el momento, no se han registrado, desde 2020, ningún caso de gripe aviar en España hasta la fecha, pese a tener más de una veintena de focos.
No obstante, recomienda evitar alimentan aves urbanas o silvestres en parques o en la vía pública; mantener una muy buena higiene de manos; no tocar ni manipular aves muertas; informar al ayuntamiento del municipio en caso de encontrar un cadáver y vacunarse de la gripe si somos candidatos para recibir esta vacuna.
Otras mascotas y animales, además de aves, que pueden contagiarse de gripe aviar
Hay que tener en cuenta que esta enfermedad causada por virus de la familia Orthomyxoviridae, género Influenza A no se limita a infectar a las aves. Aunque su reservorio natural son las aves acuáticas silvestres (sobre todo anátidas y limícolas), se ha demostrado científicamente el contagio a otras especies animales. Entre ellas, algunos mamíferos domésticos como el cerdo que, junto al ser humano, ha demostrado actuar como mezcladores genéticos (mixing vessels) y un punto crítico a tener en cuenta a la hora de establecer la emergencia de nuevas cepas. También los gatos domésticos, especie sobre la que se han documentado infecciones naturales, incluso mortales, por virus H5N1 y H5N8, y los perros, entre los cuales se han registrado casos esporádicos, aunque, en proporción, menos susceptibles que los gatos.
Si damos el salto a los mamíferos salvajes, encontramos carnívoros como zorros rojos, linces, osos, mapaches y nutrias han sido hallados infectados. Esto sucede tras consumir la carne de aves enfermas. Lo mismo sucede con mamíferos marinos. Hablamos de depredadores como focas, leones marinos y nutrias marinas, sobre todo por cepas de H5N1 altamente patógenas.