En los cotos gestionados por la familia Alcaraz, en las localidades de Tudela de Segre, Osso de Sió, Castellnou d’Osso y Vernet, los cazadores han abatido más de 800 conejos en tan solo 40 días. Los socios del acotado combaten la plaga de conejos que asola los cultivos con hurones y cazando al salto con perros.
Sueño para un cazador, pesadilla para un agricultor
La grabación publicada por la cuenta de Instagram HIZLI AVCILAR, especializada en caza mayor y menor y pesca, muestra las imágenes grabadas por un cazador en una zona de cultivos. En una parcela de cereal recolectado se han congregado un gran número de conejos y liebres. Los animales juegan y se alimentan ajenos a la presencia del hombre.
Los conejos están causando graves daños en las siembras en España en zonas de Castilla-La Mancha, en el norte de Jaén y Granada, Aragón, Madrid, Castilla y León, Cataluña, La Rioja, Navarra y la Comunidad Valenciana. Este hecho ha obligado a las autonomías afectadas a declarar la emergencia cinegética temporal para controlar la población de conejos. En cambio, en lugares como el sur de Andalucía su población es escasa.
La mixomatosis en conejos y liebres
Una de las enfermedades que mata a un mayor número de roedores y rabonas en la península es la mixomatosis. El virus mixoma del conejo llegó a España en la década de 1950 y comenzó a afectar a las orejonas en el año 2018. Los principales vectores de transmisión son los mosquitos, pulgas y garrapatas.
Un estudio realizado por Penn State y la Universidad de Sídney revela que el virus mixoma es más letal con el paso de los años. Esto se debe, según Andrew Fraser Read, profesor de biología y entomología en la Universidad Estatal de Pensilvania y director de los Institutos Huck de Ciencias de la Vida, a que la evolución del virus ha provocado una menor respuesta inmunológica en los conejos.
La neumonía hemorrágica vírica también diezma las poblaciones de lagomorfos. Los primeros brotes fueron detectados en 1988 en el país, causando una gran mortandad entre conejos domésticos y silvestres. En 2011 se detectó la variante RHDV2 en España, que afecta a gazapos muy jóvenes.

