Pulverizó los conejos de la granja de su exmujer con una enfermedad letal y mató 5.000 ejemplares: le condenan a 18 meses de prisión
El acusado ha sido condenado por la Audiencia de Pontevedra a año y medio de prisión por ser encontrado culpable de un delito relativo a la protección de animales domésticos.
El condenado acudió a la explotación donde su expareja criaba conejos en el municipio pontevedrés de Barro con un pulverizador con líquido infectado con enfermedad hemorrágico vírica. Un testigo que estaba trabajando soldaduras en el recinto le vio entrar con el pulverizador en la mano. Este hecho, además de las amenazas que profirió sobre su intención de matar a todos los conejos, ha llevado a la Audiencia Provincial a no tener en cuenta lo que ha considerado excusas del condenado a la hora de explicar su presencia en la explotación cunícola aquella jornada de abril de 2022. Además, la Guardia Civil encontró el pulverizador en su domicilio. El líquido de su interior fue analizado y e encontró restos de patógeno de la enfermedad hemorrágica vírica del conejo, la RDHV.
Murieron 5.000 conejos
La sentencia ha considerado probado lo siguiente: “en abril de 2022 el acusado accedió a la nave gestionada por su exmujer en Barro. Una vez en el inter
ior, portando un pulverizador que contenía una sustancia que resultó ser el patógeno de la enfermedad vírica hemorrágica del conejo, actuando con ánimo de terminar con su vida, roció con dicha sustancia a los conejos que estaban en su interior, provocando la muerte de 5.000 de ellos”.
La condena incluye una multa de 47.500 euros a razón de 9,5 por conejo muerto, además de los 18 meses de cárcel y cuatro años de inhabilitación para trabajar con animales.