Un agricultor encuentra un tesoro bajo su siembra
Ocultos entre las ramas de verdolaga y salvia, el agricultor encuentra varios lebratos. Dos solitarios y otros dos resguardados juntos en una extraordinaria camada de cuatro crías.
La liebre ha elegido esta huerta mediterránea para parir a sus lebratos y ocultarlos entre sus plantas para que pasen desapercibidos a ojos y olfato de los depredadores. Para ello, la elección no ha podido ser mejor. La salvia (Salvia officinalis) es una planta aromática que es capaz de diluir el olor que desprenden los lebratos recién nacidos. De hecho, además de su uso culinario como condimento, medicinal por sus propiedades digestivas o antiinflamatorias, se utiliza como ingrediente aromático en infusiones, licores o perfumes.
Un escondite, pero también un buffet
Pero también vemos verdolaga, (Portulaca oleracea), una planta tierna, jugosa y rica en agua, lo que se convierte en una gran opción alimenticia para animales herbáceos, entre ellos, la liebre y el conejo, como ha sido demostrado en estudios faunísticos como el realizado en Italia por Gabriella Rizzardini et alt. En 2018, “Preferencias alimenticias durante la estación seca de la liebre italiana”, que analizó la composición de su dieta mediante microhistología de heces. Entre las 79 especies vegetales identificadas, la verdolaga representó en ambos sitios investigados un 6,2 % del porcentaje total consumido.
Por ello, la liebre ha seleccionado una zona ideal para parir y sacar adelante a sus lebratos, dejarlos ocultos y no tener que ir muy lejos para alimentarse y volver entre una y dos veces para alimentarlas con su leche, muy rica en grasa y energía. Tras solo 10-15 días, las crías empezarán a mordisquear hierbas y vegetales, que tendrán a su alcance en esta huerta.
Vídeo grabado por Antonio Masini
