Una cosechadora de maíz se lleva por delante tres grandes jabalíes
Unas polémicas imágenes que revelan el problema que sufren los agricultores de medio mundo por una especie que se ha hecho habitual en determinados cultivos cuando llega la época de la cosecha.
La enorme cosechadora avanza por un campo ya cosechado. El trabajo ha terminado, pero el maíz no ha sido lo único que ha encontrado en su camino la máquina. El agricultor graba con su móvil la parte delantera del vehículo agrícola y vemos que allí hay tres jabalíes sin vida.
No es la primera vez que sucede algo parecido. La altura de los tallos de esta planta lleva a que se produzca este tipo de accidentes. Uno de los que más repercusión conllevó a nivel mundial sucedió en mayo de 2021 en un campo de Buenos Aires. Un gigantesco jabalí quedaba atrapado en una cosechadora. La publicación de la fotografía desencadenaba una oleada de reacciones alentadas por el tamaño de semejante jabalí. Al lado de los agricultores que lo encontraron, parecía un descomunal monstruo.

Imagen de 2021 con un gigantesco jabalí atropellado por una cosechadora de maíz en Buenos Aires.
El otro país, esta vez Italia, se ha investigado el impacto de las cosechadoras en animales silvestres, incluyendo al jabalí. Hablamos de un estudio veterinario realizado en Pisa (Pacini et al., 2000), en el que se analizaban datos de 186 animales silvestres ingresados durante 9 años (2010-2018). 10 de ellos fueron jabalíes, lo que supone el 10,5% del total. Los autores señalan que los jabalíes ingresaban durante todo el año, no sólo en primavera/verano.
En esta ocasión, son tres los animales que han muerto tras ser arrollados por las cabezas rotatorias de la cosechadora. El cultivo es enorme, con una extensión que se pierde en el horizonte, lo que ha podido animar a los animales a entrar e incluso vivir en él, debido al cobijo que la altura de este cereal les brinda durante meses.