Una ciudad de la República Checa se convirtió en el marco en el que dos encelados corzos midieron sus fuerzas en plena época de emparejamiento. El celo del corzo adquiere sus cotas más intensas entre la segunda quincena de julio y mediados de agosto. En estas cuatro o cinco semanas, los machos cambian su carácter social y se vuelven más activos y territoriales, no tolerando la proximidad de otros congéneres a no ser que sean hembras adultas. Para mostrar su presencia, emiten sonidos característicos denominados berra. Pero una de las escenas más características de este ciclo lo encarnan las peleas entre los machos adultos que pretenden dominar un territorio concreto para poder copular con las hembras del lugar.
La pelea sigue hasta que uno de los corzos se rinde
El vídeo es grabado por uno de los ocupantes de un vehículo que tiene que detenerse al producirse la gresca entre los animales. Los coches que circulan por esta ciudad de Jáchymov paran para no atropellar a los enajenados cérvidos, que no prestan atención a los seres humanos que tienen tan cerca.
Cuando uno de los ejemplares se impone al otro, el derrotado decide huir del lugar, pero el vencedor quiere saborear su victoria y le persigue, asegurándose con ello que se aleje lo máximo posible del territorio conquistado o defendido.
Autor del vídeo: Michal Zrna.
