En una de las zonas de España en la que los conejos son más abundantes y producen más daños a la agricultura, descubrimos que también están evolucionando sus recursos a la hora de acceder a los cultivos.
Hoy nos invitan a conocer los campos y cultivos del municipio de Alcarràs. Encontramos este municipio al oeste de la comarca del Segriá de Lérida, limitando con Aragón. Acompañamos a un cazador que colabora en todo lo que puede con el coto, sobre todo en gestión de daños. Y acumula mucho trabajo por una especie que ha proliferado demasiado en esta zona de Cataluña: el conejo de monte.

Al fondo a la derecha vemos la zona que está siendo afectada por los conejos.
El propio cazador nos cuenta lo siguiente: “Nuestro término cuenta con 114 km2, es uno de los de mayor extensión de España. Las madrigueras las hacen los conejos en los bordes de los cultivos. Los pesticidas acaban con pulgas y garrapatas, por lo que las enfermedades apenas entran aquí. Esto se convierte en el paraíso para la especie, que prolifera de manera casi imparable, llevándonos a los cazadores al campo cada día y cada noche para intentar controlarla”.

Detalle de la devastación de la zona afectada por los conejos.
Plaga del conejo: de emergencia cinegética a Plan de Control Poblacional
La emergencia cinegética se prolongó durante tres años, en los que se cazó un millón de conejos. A pesar de esta cifra, los daños declarados por los agricultores locales han ido en aumento cada temporada. Sin ir más lejos en el calendario, entre los meses de enero y marzo de 2025 se registraron daños ocasionados por los animales silvestres en 2.067 parcelas de la zona del llano de Lleida. Esta cifra quintuplica prácticamente las 418 declaraciones del trimestre anterior.

Imagen del daño que ocasionan estos conejos en el maíz.
Pero este año la emergencia cinegética se ha transformado en Plan de Control poblacional, que ha permitido que las medidas excepcionales de captura de conejos se prolonguen en el tiempo, no de aplicación general, sino que se estudian las zonas donde la sobrepoblación causa mayor daño. Una actuación que denominan “más quirúrgica” y que pretende frenar los daños que los conejos siguen ocasionando, cada vez más.

Imagen del dispositivo nocturno del cazador en la que vemos la cantidad de conejos que cada noche invaden los cultivos.
Roen los tallos para que caigan las mazorcas
Es algo que han constatado en la zona de la comarca del Segriá donde acudimos hoy a comprobar cómo estos animales siguen expandiéndose y aplacando su voraz hambre con cultivos que antes no estaban en su lista de alimentos. Un cazador el acotado mencionado observó cómo los lagomorfos cavaban sus madrigueras en los límites de los maizales. Se centró en una finca de entre 7 y 8 hectáreas que está limitada por monte bajo. Allí comenzó a registrar las nuevas huras y a detectar los primeros daños en el maizal.
La prueba en vídeo de la plaga de conejos que devora los cultivos en Lérida
Resultaba extraño, ya que estos animales no alcanzan a las mazorcas, pero los tallos aparentemente roídos le llevaron a sospechar. Una noche de control poblacional con visor nocturno, modalidad aprobada en las situaciones normativas extraordinarias, confirmó lo que había temido. Estos permisos para poder cazar de noche con visor nocturno montado en rifles de calibre .22 y .17 les permite un control más quirúrgico, palabra empleada también por la administración que nos explica el cazador: “Llevamos casi 300 conejos abatidos en 5 o 6 noches. Es un control más quirúrgico, aplicado en aquellas madrigueras donde ocasionan más daños”.

Las madrigueras que han cavado los conejos en el límite del maizal.
Los conejos habían aprendido a derribar los largos tallos para acceder a las mazorcas: “De momento, son solo 4 o 5 las madrigueras de conejos que están en la zona donde se producen estos daños. El resto de aquellos animales come la hierba que hay alrededor. Pero estos han aprendido a ponerse depie, morder la caña y hacer caer la mazorca. Al principio, mis propios compañeros no me creían. Por eso puse la cámara de fototrampeo y conseguí imágenes para probar todo esto.

Tallo roído y derribado por los conejos para acceder a la mazorca.
Una nueva amenaza para los agricultores
El resultado de este aprendizaje es que esos pocos conejos han ocasionado daños en media hectárea de ese maizal: “Esa media hectárea está absolutamente arrasada. Por el momento, son pocos conejos, pero como empiecen a hacerlo los demás, como aprendan a hacerlo…”.

Tallos roídos por los conejos.
En zonas cercanas, los conejos también arrasan con los árboles frutales: “Suben metro y medio a los melocotoneros, sobre todo enero y febrero, y los destrozan”, nos comenta el cazador catalán. También los tenemos dentro del pueblo. Si un patio tiene un poco de hierba, allí los encuentras comiéndola”.
Conejos en plena tarea para derribar los tallos del maíz

Ver más noticias de Club de Caza en Google
Añádenos como fuente preferida y encuentra antes nuestra actualidad cinegética.
0 comentarios
Todavía no hay comentarios aprobados.
Deja un comentario