El maíz es un cereal rico en carbohidratos y energía. Cuando entra en estado de maduración, se ablanda y es especialmente dulce, aportando aún más atractivo para las especies animales que habitan en los alrededores. Si, además, sumamos que los campos suelen ser vastas extensiones con acceso sencillo y cómodo que también les sirven de cobijo donde algunas de ellas llegan incluso a criar, podemos entender lo que vamos a ver en el siguiente vídeo.
El dron sobrevuela para grabar el trabajo de los agricultores. La cosechadora avanza para terminar de recoger las mazorcas de este extenso maizal. Pero el objetivo también es registrar la invasión de unos animales muy usuales en este tipo de cultivo. Una piara de jabalíes que ha evitado salir de la seguridad que le brindan los altos tallos del maíz. Hasta el extremo que algunos de los cochinos más jóvenes y lentos a la hora de desplazarse casi son cercenados por las cuchillas de la máquina. Afortunadamente para ellos, el profesional que la conduce aminora la velocidad para brindarles la opción de huir de allí sin ser heridos.
Es cuando vemos que allí dentro había una numerosa piara de al menos veinte ejemplares que corren a toda velocidad, sabedores que han quedado expuestos a la vista de los agricultores y de los depredadores que permanezcan atentos a la escena.
Drones para estudiar el daño producido por jabalíes en cultivos
Estos vehículos voladores no tripulados se han convertido en las mejores herramientas para registrar las incursiones de animales en cultivos que, de otras maneras, no permiten el acceso y la grabación. En este sentido, podemos acudir a la investigación llevada a cabo en Estados Unidos “Uso de drones para detectar y cuantificar los daños causados por cerdos salvajes y la pérdida de rendimiento en campos de maíz durante las etapas de crecimiento de las plantas”. Los científicos referenciados abajo partieron de datos como los 6,9 millones de cerdos salvajes (Sus scrofa) que se estimaba que vivían en los EE. UU. Hace seis años, o los destrozos que causaban, más de mil millones de dólares en daños a la agricultura, impactos ambientales y costos de control.
Sin embargo, las estimaciones de daños han variado ampliamente, lo que creaba la necesidad de un monitoreo estandarizado y un método para estimar con precisión los costos económicos del daño directo de los cerdos salvajes a la agricultura. Por ello, investigadores de Norteamérica usaron drones con cámaras de color natural (rojo, verde, azul) para monitorear los campos de maíz en diferentes etapas de crecimiento en una matriz agrícola en el condado de Delta, Texas, EE. UU., durante 2019-2020.
¿Cuánto y dónde se concentra ese daño a los cultivos de maíz?
Durante el estudio, “los drones cubrieron más del 95 % del área que los estudios terrestres, lo que nos permitió detectar y estimar daños que pasarían desapercibidos en los transeptos debido a la distribución agrupada de los daños causados por jabalíes. Las tecnologías de drones están avanzando rápidamente y se están convirtiendo en una práctica cada vez más común en la industria de la vida silvestre y la agricultura. Los drones pueden ser una herramienta fundamental para que los propietarios de tierras y productores calculen con precisión los daños causados por jabalíes y la pérdida de rendimiento de los cultivos, y reciban una compensación por la pérdida de ingresos·.
Las conclusiones de la investigación arrojaron datos como que el daño de los jabalíes tiende a estar agrupado y distribuido de manera irregular, más comúnmente cerca de áreas sensibles como los bordes de los campos cerca de la cubierta o las zanjas de drenaje. A su vez, los daños observados fueron similares a estudios previos realizados mediante encuestas a productores y recopilación de datos de campo, con <5,0% del área del campo dañada por los jabalíes.
Autores del estudio:
Bethany A. Friesenhahn, Lori D. Massey, Randy W. DeYoung, Michael J. Cherry, Justin W. Fischer, Nathan P. Snow, Kurt C. VerCauteren, Humberto L. Perotto Baldivieso
Los jabalíes prefieren el maíz cuando el grano es blando y en madurez
Ese mismo estudio y otros similares han revelado las épocas durante las que se registran más ‘saqueos’ de maíz. Se concretan entre los meses de julio y septiembre en España y otras zonas de Europa. Esto es debido a que en estas semanas el maíz se encuentra en la etapa de maduración lechosa o pastosa, justo cuando los granos del cereal entran en la fase más dulce y jugosa, además de que son más fáciles de digerir.
Además, aportan más energía en una etapa de la vida del jabalí clave, sobre todo para las hembras, que presentan una demanda de energética mayor al estar sacando a delante a sus crías. Y, en verano, el monte no ofrece muchas alternativas naturales con sabor o fuentes nutritivas semejables.
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