Luces y sombras en el año de cría de la liebre ibérica
Lo que prometía ser una excelente temporada de reproducción de la especie se ha visto ensombrecida por la aparición de un rebrote de la mixomatosis.
Óscar Hernández, vocal de la Federación de Castilla y León de Galgos y de la Federación Española de Galgos, nos explica cómo actuar si encontramos a una rabona infectada por el virus mixoma. Su experiencia le dice que no hay tratamiento específico que cure al ejemplar infectado. Lo más adecuado es proporcionarle agua y alimento para que la rabona supere de manera natural la enfermedad.
La climatología amiga y enemiga de la liebre ibérica
Las lluvias caídas a finales de primavera y principios de invierno han propiciado una buena cría de la liebre ibérica. Las abundantes precipitaciones han proporcionado a las orejonas alimento y refugio para proteger a los lebratos de la depredación de las rapaces. Con la llegada del calor se ha producido, un año más, un rebrote de la mixomatosis en el sur de Castilla-La Mancha, Andalucía, Zamora y Extremadura.
Una cosechadora levanta tres liebres en una parcela de cereal en la provincia de Córdoba.
Siete años después de su aparición, la mixomatosis continúa matando liebres en España
En el año 2018 se registraron los primeros casos de orejonas infectadas por el virus mixoma en la península ibérica. Ha pasado más de un lustro y la enfermedad continúa mermando las poblaciones de liebres a finales de primavera y verano. Estos meses reúnen unas condiciones climatológicas ideales para la reproducción de mosquitos, pulgas y garrapatas.
Liebre enferma.
La mixomatosis se transmite principalmente por la picadura de insectos. También puede propagarse por contacto directo entre animales enfermos o través de objetos contaminados. A día de hoy no hay constancia de la existencia de alguna vacuna capaz de frenar la expansión de la enfermedad. El colectivo galguero es el único que está luchando por la supervivencia de esta especie emblemática de la Península Ibérica.

