Detectan la presencia de un lince ibérico en Cataluña
El Prepirineo de Lleida es la zona donde una cámara de fototrampeo de los Agentes Rurales ha conseguido registrar el paso de un ejemplar del felino ibérico.
Es un macho de cuatro años llamado Secreto. Fue liberado en la sierra norte de Sevilla en la primavera de 2022. Tres años después, ha recorrido más de 1.100 kilómetros, atravesando provincias y autonomías completas.
Un animal liberado en Sevilla
En marzo, la cámara de fototrampero de los Agentes Rurales captaron al animal. Al analizar el dispositivo, hace solo unas semanas, el Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica lo comunicó al Ministerio de Transición Ecológica y a las comunidades autónomas que tienen presencia de lince ibérico en su territorio para intentar identificar al ejemplar, claramente procedente de una suelta al portar un collar con tecnología de localización GPS en su cuello. La Junta de Andalucía no ha tardado en reconocerle tras efectuar un estudio de su pelaje en el catálogo de ejemplares con que cuenta. Le perdieron la pista tras pasar un tiempo en la Sierra norte de Sevilla y agotarse la batería de su collar.
Linces inadaptados al entorno donde se liberan
Expertos biólogos han definido este comportamiento viajero del lince ibérico como resultado de la inadaptación que experimentan a la hora de asentarse en un territorio, en teoría, ideal para encontrar refugio, alimento y agua. Al no sentirse seguros, comienzan a moverse en un viaje que resulta muy peligroso. Solo hay que pensar en la cantidad de carreteras secundarias, incluso autovías y autopistas, así como entornos urbanos que habrá atravesado Secreto. De hecho, entre 2021 y 2023 murieron 95 ejemplares, de los cuales 78 lo hicieron tras ser atropellados.
Estamos ante el segundo caso de un lince ibérico que recorre tal cantidad de kilómetros para acabar en terreno catalán. En 2016 fue liberado un ejemplar de nombre Litio en el Algarbe portugués. Dos años después fue localizado en el área metropolitana de Barcelona. Más de mil kilómetros recorridos en solo dos años. En aquella ocasión, fueron los vecinos de la zona los que avisaron a las autoridades sobre la presencia de un gato enorme en la zona. Poco después era fotografiado e identificado como el macho criado en el Centro de Cría en Cautividad de El Acebuche, perteneciente al espacio natural de Doñana, en Huelva. A mediados de 2016, el collar GPS que lleva al cuello dejó de enviar su ubicación, siendo la última registrada una localización del sur de Portugal, en el Algarve.