Pilla al ladrón de fresas y no es el animal que esperaba
Intentar evitar que pulgones, gusanos, caracoles y babosas, hormigas, cochinillas o bichos bola, así como numerosas especies de aves se alimenten de las fresas cuando alcanzan un estado de maduración, con el llamativo color rojo y el dulce olor que desprenden, resulta muy complicado.
Pero poco se puede hacer cuando otros animales, como este zorro, entran en el huerto y comienzan a devorar estas frutas ricas en fibra, vitamina C, potasio, cobre y propiedades antioxidantes.
Un zorro devorador de fresas
Le pilla masticando los frutos. Al verse descubierto, el raposo suelta lo que tiene en la boca y vemos cómo cae la fresa. Entonces prefiere dejar su botín allí y retirarse para intentar alcanzar la salida del huerto mientras la persona que lo graba todo permanece inmóvil.
La dieta de estos mamíferos oportunistas se adapta a prácticamente todo lo que se pone a su alcance. No solo otros animales y carroña, aves, sus huevos, insectos, conejos, liebres, roedores, incluso crías de jabalí o corzo… Pero también completa su alimentación con una amplia lista de vegetales, entre los que destacan bayas, semillas, calabaza, melón y, como vemos a continuación, fresas.
Las fresas alcanzan la maduración, dependiendo de la variedad a la que pertenezca, después de entre 3 y 6 meses desde su plantación. Aspectos como la temperatura óptima, la cantidad precisa de agua en cada etapa de crecimiento y la protección ante plagas serán determinantes para obtener frutos de calidad. El momento crítico llega cuando el color rojo comienza a teñir la superficie del fruto. Entonces resulta
