Su finca, antaño un terreno abundante en caza menor, ha visto cómo conejos y perdices han desaparecido. Cochinos asilvestrados, ciervos, corzos y cabras monteses han poblado el terreno de monte y pinar.
Los cochinos asilvestrados devoran todo lo que encuentran a su paso
El agricultor malagueño ha sembrado una parcela de cereal y construido una charca artificial para evitar que los cientos de suidos salvajes que habitan en la finca rompan los sistemas de riego por goteo, arranquen las ramas de los aguacates y se coman los frutos. La cantidad de cochinos es tal en la zona que ha llegado a grabar piaras compuestas por más de medio centenar de individuos en una charca de agua o en una parcela sembrada. En una ocasión cazó cuatro jabalíes de un solo disparo y lo grabó con un dispositivo de visión térmica.

El otro macarerno, con un trofeo excepcional, que dañaba los aguacates. En el centro, uno de los jabalíes abatidos en el campo de frutales.
Abate dos jabalíes con unos impresionantes colmillos
Pese a que el cazador captura todo ejemplar que se ponga a tiro de su rifle semiautomático Benelli Argo E Standard del calibre .30-06. en los aguardos que realiza, también ha tenido la fortuna de cazar algunos navajeros con unos importantes trofeos.
