Un arriero saca un jabalí de 80 kilos del monte a la espalda
A la hora de llevar las reses abatidas hasta los lugares que pueden acceder los vehículos, no solo los mulos portan los cochinos sobre su grupa, también los muleros arriman el hombro cuando es necesario.
En la montería española, el papel que desempeñan los arrieros, sobre todo en terrenos de difícil acceso, resulta fundamental. Su presencia es una tradición en las cacerías de mayor celebradas sobre todo en Andalucía y Extremadura. Según la RAE, el término arriero define a la "persona que trajina con bestias de carga".

El arriero es es el heredero de una dinastía de arrieros de Alcalá de Los Gazules, en la provincia de Cádiz.
Cinco generaciones de arrieros
El mulero que alivia la carga de Kiko, una de sus mulas, en una montería celebrada en la provincia de Cádiz es el heredero de una dinastía de arrieros de Alcalá de Los Gazules, en la provincia de Cádiz. Juan Manuel Tizón, de 30 años de edad lleva más de media vida en el oficio. Es prioritario junto a Juan, su padre, de la empresa Arrieria Juan el Luiso.

Juan Manuel lleva sobre sus hombros un gran jabalí para aliviarle la carga a Kiko, su mulo.
Actualmente tienen 14 mulos. Gracias a la labor de la familia Tizón viven de una manera directa e indirecta 35 familias. Esta temporada tienen previsto sacar las reses cazadas en 50 monterías en Andalucía.

Juan Manuel en plena tarea recogiendo un precioso gamo.
Para los arrieros, los animales de trabajo están por encima de las leyes de bienestar animal
No es necesario que nadie venga a explicarles a los muleros como han de cuidar de sus animales, como podemos ver en estas imágenes. El profesional no duda en cargar con uno de los cochinos abatidos para ayudar al equino en la saca de reses en un terreno difícil. Fuera de las jornadas de trabajo los arrieros miman a sus animales como si fueran parte de su familia. Los ejemplares permanecen en las instalaciones de los muleros hasta el fin de sus días.

