Para afrontar los rápidos lances que protagonizan estos velocísimos animales, tenemos a nuestra disposición la escopeta superpuesta Caesar Guerini Tempio Light, la versión ultraligera del modelo Tempio con báscula de aleación. Esto la lleva a aligerar su peso hasta los 2,7 kilos con cañones de 71 centímetros. Algo muy favorable en la caza al salto o en mano, buscando a los conejos en los distintos puntos del acotado en los que más daños causan.
Sus características esenciales son las siguientes:
- Los cañones son de acero cromado al molibdeno (42 CrMo4) aptos para disparar perdigones de acero y que poseen banda superior ventilada cónica de 6 mm, punto de mira tipo bola de latón y expulsores automáticos.
- Disparador único dorado selectivo (con selector de pasador transversal sobre el mando del seguro), aunque, si prefieres el doble disparador, también está disponible.
- Báscula de aleación ligera con cierre de tetones de acerrojado y sobredimensionado probado a 1.320 bar (prueba de alta presión del Banco Nacional Italiano de Pruebas).
- Tallada a mano con incrustaciones en dorado de piezas de volatería, perdices en lateral derecho y faisanes en el izquierdo, y con grabados de arabescos y motivos florales en todas las superficies, incluida la llave de apertura, el seguro, el arco de guardamonte y el herraje de la delantera.
- La culata y la madera delantera son piezas de nogal “extra-selecta” acabadas al aceite y terminadas a mano. La culata mide 375 mm de longitud, tiene empuñadura redondeada tipo “Príncipe de Gales” picada a mano y cantonera de madera picada a mano. Y la delantera termina en schnabel y posee la base y los laterales finamente picados a mano.
Nuestras impresiones: rápido encare, poco retroceso
Tras disparar con ella durante toda la mañana, llegamos al coche sin sensación de cansancio en el brazo ni dolor en el hombro. Esto se debe a su ligereza y lo conseguido que está la reducción del retroceso, que es muy suave con cartuchos de 32 gramos. Cargamos el JG dispersante, ideal para los disparos a cortas distancias.
El encare resulta intuitivo. Esto resulta muy relevante a la hora de probar un arma con la que no has tenido contacto anteriormente. La báscula, la culata y la banda de los cañones favorecen el movimiento instintivo de llevar de manera rapidísima la escopeta a la cara, apuntar y seguir a los conejos, como vemos en los lances que hemos conseguido grabar.