Doblete de sargo real y dorada XXL capturado por un pescador submarino en las costas gaditanas
Pesca submarina

Doblete de sargo real y dorada XXL capturado por un pescador submarino en las costas gaditanas

En el momento de apretar el mecanismo de disparo del fusil de pesca submarina un sargo de 3,9 kilos y una dorada del mismo peso se encuentran situados en paralelo en el interior de una cueva. El pescador no se percata que ha capturado los dos peces hasta que no se encuentra a pocos metros de la superficie.


Esta y las imágenes de otras capturas realizadas por los hermanos Ruiz González y otros compañeros de pesca puedes visualizarlas en el canal de YouTube Hermanos Ruiz González, con más de 124.000 seguidores, en su cuenta de Instagram, con más de 33.000 adeptos, o en su página de Facebook, con 68.000.

Un sargo real de un tamaño excepcional

A pesar de que no se trata del pez de mayor tamaño de la especie pescado por Rafael —pescó en una ocasión un ejemplar con 4,4 kilos—, sí es uno de lo sargos burgos de más peso capturado en sus tres décadas en la pesca submarina.

El sargo y la dorada fueron capturados en un paraje denominado Las Lajas, en Conil de la Frontera. El pescador estaba junto a su hermano David en el momento de la captura. Es la primera vez que realiza en su dilatada trayectoria deportiva una captura similar. Dos peces de estas dimensiones y de dos especies diferentes de un solo disparo.

 

El pescador nos narra cómo logró hacerse con estos dos peces de gran tamaño de un único arponazo de su fusil de doble goma de 100 centímetros de longitud:

«Las piedras en las que estabamos pescando se encuentran entre 10 y 14 metros de profundidad. En la parte superior del arrecife hay unas losas de piedra rotas y huecas. En una de las inmersiones miré por un lado de las rocas y vi varios sargos burgos de buen tamaño entrando y saliendo de una grieta. Como no tenía suficiente aire para acometer la captura subí hasta la superficie. Volví a descender. Al llegar al fondo allí seguían los sargos. En el instante en el que rodeo la roca grande, observo varios sargos de gran tamaño, pero la dorada no la vi en ningún momento».

«Esperé a ver el sargo real más grande antes de disparar. Encendí la linterna y apreté el mecanismo de disparo. La varilla del fusil cumplió su objetivo y atravesó al sargo. Me separé de la piedra y comencé a sacar la varilla. Mi sorpresa fue mayúscula cuando me percaté de que también había pinchado una dorada. Este, como otros días, mi hermano y yo no nos limitamos a pescar, también sacamos la basura que encontramos en el mar».

 


No te lo pierdas

Comparte este artículo

Publicidad