Un guarda espanta a voces a una piara de jabalíes que estaban destrozando una finca
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Un guarda espanta a voces a una piara de jabalíes que estaban destrozando una finca

El coto asturiano de Onís cuenta con una importante densidad de jabalí, pero la mayor parte de ellos se encuentran aglutinados en torno a los núcleos de población. Te contamos las causas y las consecuencias.


Sergio Simón Redondo es guarda y presidente del coto de caza de Onís (Asturias). Lleva en él más de catorce años y conoce bien cada rincón. Ubicado entre Cabrales, Llanes y Parres, linda con los picos de Europa y pese a su pequeño tamaño —en torno a 6.000 hectáreas— se trata de un paraíso cinegético.

El vídeo se ha viralizado

Las imágenes de Sergio ahuyentando a una piara de jabalíes ha recibido alrededor de 320.000 visitas desde que fue publicado en Facebook. La curiosa forma en la que espantan a los animales ha llamado la atención de miles de usuarios.

La piara se encontraba en medio de una finca privada y estaban, como es natural en ellos, hozándola. La razón por la que utiliza la voz para echarlos de allí es que se trata de hembras con rayones.

A falta de rececho, perreo

En el coto no cazan el jabalí a rececho, únicamente en modalidad de batida. Por este motivo, fuera de la temporada, el “perreo” o entrenamiento de perros, es la única herramienta de la que disponen para dispersar a los jabalíes y limitar sus efectos adversos que son especialmente preocupantes en el caso de la agricultura, una de las actividades más damnificadas, sino la que más. Los cazadores acuden con los canes a las áreas donde solicitan su ayuda. De esa forma evitan que los suidos se acomoden en zonas rodeadas de fincas, causen destrozos y los dueños de los terrenos se quejen.

Se sueltan principalmente cachorros; los perros adultos por lo general van a traílla para velar por la seguridad de los rayones” —apunta Sergio.

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Imagen del guarda cargando un gran jabalí sobre sus hombros.

Los daños se pagan del bolsillo de los cazadores

Pese a los esfuerzos de los cazadores por contener a los jabalíes, erradicar los ataques es imposible y en las áreas donde mayor población de ellos hay no queda otra opción que pagar sus daños. Esos perjuicios los tasa Simón que es su vez es el encargado de abonar la cuantía económica correspondiente a los afectados. Es decir, son los cazadores los que, además de reducir los daños, corren con sus gastos.

La nueva corriente “animalista”, anticaza, tiende a olvidar comentar este detalle cuando critican la actividad cinegética. Niegan que sean los cazadores los que cuidan del mundo rural, pero desde luego no son ellos los que pagan los destrozos de la fauna salvaje.

 

Cómo modifica la presencia del lobo los hábitos del jabalí

La mayor parte de los jabalíes se encuentran cerca de los pueblos y cada vez más. La razón es la misma que en otras muchas zonas de Asturias: la presencia del lobo. La presión que el depredador ejerce sobre el resto de las especies las lleva a huir y a resguardarse en las zonas más bajas y más cercanas a los asentamientos humanos.

También los incendios tienen parte de esa culpa. Los jabalíes y otros animales salvajes que no mueren en los incendios se quedan sin lugar donde resguardarse y se reubican en zonas de matorral cercanas a fincas privadas.

La presencia de agricultores y ganaderos en el medio rural es realmente importante. Aquí tenemos uno de los casos más claros. Las zonas que están limpias, ya sea por ganado, porque se estén cultivando o por cualquier otro tipo de aprovechamiento humano, no arden como lo hacen las zonas en las que no se desarrollan esas actividades.

Vídeo de abate de jabalí en la misma zona.

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