José Luis García Marchena tiene colocados más de 40 bebederos y comederos en las 1.200 hectáreas que gestiona en un coto situado en Las Cabezas de San Juan, provincia de Sevilla. Todos ellos, en lugares estratégicos para evitar que las aves rapaces puedan capturar a alguno de los pollos mientras bebe o come. El mismo, fabrica sus propios bebederos. Ha comercializado los moldes con los que les da forma para posibilitar su construcción de una manera económica a todos aquellos cazadores que desean proveer de agua a la fauna silvestre de sus cotos.
Una época crucial para la población de perdices rojas
Cazadores y gestores cinegéticos son sabedores que estas fechas son claves para el éxito de la cría de la perdiz. Un alto número de depredadores o la falta de agua o alimento ponen en peligro la vida de los pollos nada más salir del cascarón. Más del 50% de los perdigones son víctimas de los depredadores, de no llevarse a cabo una correcta gestión en el control poblacional de zorros y urracas.
Este porcentaje baja hasta un 15% en aquellas fincas donde las densidades de depredadores son bajas. Otras de las amenazas a las que se enfrentan los pollos de perdiz roja son las inclemencias meteorológicas, tanto a la sequía como a las tormentas, y la recogida temprana del cereal o la eliminación en este tiempo de la cubierta vegetal.

