Integrantes de la Asociación Arroyo Verde de Arroyomolinos confirmaron que algunos vecinos aficionados al ciclismo avistaron durante dos días seguidos un ejemplar de lince en el municipio. En el camino en el que observaron al animal se encontró una letrina con huellas y excrementos que se corresponden con los de un lince ibérico.
Un macho joven
En la zona se tomaron fotografías y se enviaron al proyecto Life lince Ibérico Castilla-La Mancha que determinaron que las huellas se correspondían con las de un macho joven.
«Es muy probable que un lince haya estado cazando y pasando unos días en Arroyomolinos, aprovechando la ausencia de humanos, durante el confinamiento y aportando la esperanza, de que algún día, puede recuperarse parte de su población, en la Comunidad de Madrid», asegura esta ONG.