Estos agricultores han manifestado a La Voz de Galicia que no se trata de matar a los cuervos, sino de molestarles cuando se acerquen a las siembras y forzar su marcha a otros lugares de la provincia.
Los permisos tardarán semanas
Tras pedir la colaboración de la Federación Provincial de Caza de Pontevedra, esta solicitó la autorización a la Consellería de Medio Ambiente. La Xunta debe autorizar las actuaciones, por lo que se prevé que todo se demore semanas.
Algo que no pueden permitirse los agricultores, que necesitan proteger sus siembras de maíz en estos cruciales días.