En la caza de cochinos con perros atraillados el papel de los canes, sobre todo de las razas sabuesos, beagles, grifones o grandes azules de Gascuña, resulta fundamental para el éxito de la jornada. En esta modalidad de caza, practicada en la zona norte de España, los perros de rastro aplazan a los jabalíes. Una vez localizado el lugar de encame, los cazadores que portan las armas de fuego rodean la mancha para tratar de abatirlos.

Amilcar y Sebastián Fernández.
Abaten tres jabalíes de impresionantes colmillos
A la cuadrilla La Mina le tocó en suerte el pasado fin de semana cazar el lote 11, de nombre San Roque, del coto de Grado. En una inolvidable jornada de caza, los asturianos abatieron tres grandes machos armados con unos espectaculares colmillos. Los navajeros llevaron a los sabuesos, grifones y a los gran azul de Gascuña emplearse a fondo para desalojar a los machos de sus lugares de encame.

Un joven cazador abate dos de los enormes machos
Amilcar Fernández fue el afortunado cazador que se hizo con los dos mayores animales de la jornada. Dos jabalíes con un peso cercano a los 100 kilos que lucían en su boca unas largas y gruesas defensas. Los abatió de dos certeros disparos de su rifle de cerrojo Steyr Mannlincher SM12 del calibre .270 Win. tras ser aplazados por Pamesto, perro de Manuel Ramón, jefe de la cuadrilla, y por Chula, hembra de Miguel. El tercer macho que cazaron los asturianos fue localizado por Yako, perro de rastro de Balbino. Este macareno fue abatido por Javier Villizoy.

Amilcar y Javier, los cazadores que abatieron los jabalíes de grandes colmillos.
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