Estas clases están abiertas a todos aquellos aficionados que deseen aprender algo más sobre esta actividad y constan de varios talleres, entre ellos la técnica de elaboración de una mosca para un anzuelo de pesca, enseñanza y perfeccionamiento de las técnicas de lanzado y conocimiento pormenorizado de la pesca sin muerte.
En Castilla y León tiene innegables repercusiones económicas, pues sólo en esta comunidad hay 200.000 licencias de pescas, y junto con la caza (con 143.000 licencias de caza), según datos de la Consejería de Medio Ambiente, general un volumen de negocio que ronda los 250 millones de euros anuales.