El bando va tomando tierra. Vemos muchas aves que van posándose en el suelo, a poca distancia de la persona que las graba. Pero se trata solo de la avanzadilla. El grueso del bando llega segundos después, propiciando que las que estaban posadas se reúnan con ellas.
Cuando esto sucede, apenas vemos el cielo tras las torcaces. El ingente bando produce un sonido muy característico cuando las palomas baten sus alas.